Solomillo de Ternera con Patatas y Salsa Roquefort

Directamente de las montañas de Ávila

En esta receta lo fundamental es la calidad de la carne, un buen solomillo necesita poca elaboración, si seguimos algunas indicaciones básicas tendremos un plato exquisito. Como acompañamiento unas buenas patatas, cocinadas al horno. Y para darle un toque más especial si cabe, una salsa roquefort, pero no la servimos encima de la carne, en salsera aparte, para no enmascarar el sabor.

He utilizado Solomillo de Ternera de Ávila, una carne excepcional que podemos adquirir a muy buen precio comprando on.line. Estoy encantada con “A la Huerta de la Esquina“, he tenido la oportunidad de conocerles gracias al blog, y lo primero que me llamo la atención fue que solo sirven en Madrid y Ávila, pero tiene su lógica, ofrecen productos de la zona, sin intermediarios, directo del campo a casa, y de ahí su radio de venta, limitado.

Ingredientes:
Solomillo de Ternera (medallón)
Aceite de Oliva Virgen
– Lascas de Sal Maldón

Para las Patatas al Horno:
Patatas Red Pontiac
– Cuatro o cinco Ajos
– Perejil Seco
– Media cucharadita de Pimentón
– Una cucharada de Vino Blanco
– Una cucharada de Aceite de Oliva
– Sal

Para la Salsa Roquefort:
– 100gr. de Queso Roquefort
– 200gr. de Leche
– Un Huevo
– Pimienta Negra

Elaboración:
Realmente hacer un solomillo es fácil, asi que aprovecho la receta para explicar como me organizo yo a la hora de cocinar un plato de solomillo como comida principal cocinando el plato completo al mismo tiempo que estamos participando de la conversación y con el mínimo tiempo en la cocina.

Lo primero es lavar bien las patatas, las cortamos en daditos sin pelar y las dejamos en un bol cubiertas de agua. Preparamos también previamente la majada para las patatas, machacamos los ajos pelados con el perejil y la sal, añadimos el aceite, el vino blanco y el pimentón y lo revolvemos bien, lo dejamos en el mortero al lado de las patatas.

Preparamos los ingredientes de la salsa, pesamos la leche y la dejamos dentro del thermomix, al lado tenemos el roquefort, también la cantidad pesada, y el huevo junto a la salsera.

Cuando ya estamos todos en casa y vamos a sacar los aperitivos principales encendemos el horno a 200º. Durante el tiempo del aperitivo tenemos el horno precalentando. Cuando ya estamos a la mesa y vamos a llevar el primer plato, aprovechamos el paso por la cocina para meter las patatas al horno: en una fuente ponemos un fondo de aceite y las patatas escurridas del agua, las hemos dejado con piel y cortado a cubitos, echamos un pelín de agua limpia sobre las patatas, como un cuarto de vaso, poquito, que en ningún caso las cubra.

Las patatas están en el horno unos quince minutos, tiempo en el que hemos finalizado el primer plato. En el paso por la cocina encendemos la parrilla para la carne. Sacamos las patatas del horno (el poco agua que echamos habrá hervido y casi evaporado) añadimos la majada y volvemos a meter las patatas al horno.

Preparamos la salsa roquefort incorporando todo los ingredientes en el thermomix y programando 6 minutos, temperatura 85º, velocidad 5.

Para elaborar el solomillo:
Tenemos la parrilla bien caliente, echamos un pelín de aceite, yo lo hago con el spray, ponemos la carne para que se haga por la parte de abajo, cuando está sellada y dorada abajo, con la parrilla marcada, le damos la vuelta y sólo entonces añadimos la sal en escamas, durante todo el proceso tratamos la carne con pinzas, no la pinchamos con tenedor para no perder jugos. A mi me gusta poco hecha, y el punto es cuando en la parte de arriba, dorada, aparecen pequeñas manchas de sangre. Si nos gusta más hecha entonces la tendremos un minuto más, si nos gusta pasada, daremos vuelta y vuelta para que no quede nada de sangre.

En el tiempo que hacemos la carne se habrá hecho la salsa en el thermomix, la batimos fuerte, unos segundos al nueve, para que quede lo más fina posible y la echamos en la salsera.

En el plato ponemos un montoncito de patatas al horno, una tartaleta pequeña de masa quedrada con un poco de salsa roquefort y el solomillo. Poner la tartaleta con la salsa es para dar oportunidad a los comensales de probarla antes de servirse, si les gusta se podrán echar sin miedo de estropear el plato. Siempre presento así la salsa de acompañamiento, personalmente no me gustan mucho las salsas y es una pena que una carne que a la parrilla esta sencillamente estupenda se enmascare cubriéndola de salsa, pero no todos opinamos igual, por eso la idea de la tartaleta.

Por supuesto, un solomillo de ternera de avila de esta calidad a mi me parece comida especial y de fiesta. Y creo que ya se dónde voy a comprar la cena para estas navidades.

En el pédido que he realizado en “A la Huerta de la Esquina” he aprovechado para pedir Judiones del Barco de Ávila, varias hortalizas y algunas frutas. Me gusto la forma de entrega, el repartidor traía sus cestones para trasladar los productos, los nabos, las zanahorias, las manzanas… venían en bolsas de papel totalmente reciclables, el apio y el puerro, sencillamente lo coloco en la cocina donde yo le indiqué, me parece lógico hacer un uso adecuado del embalaje, envolver un manojo de puerros resulta totalmente innecesario.

En realidad mi sensación es la de haber accedido a productos de mercado, a buen precio, no tiene nada que ver la lombarda que me han traido con las mini lombardas que venden en los hipermercados, y por supuesto, lo mejor desde mi punto de vista es la carne y su calidad, creo que con este tipo de venta on.line nos ahorramos la búsqueda del “carnicero de confianza“.

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