Judías Carillas con Setas

Alubias guisadas con setas frescas y secas

Ingredientes
165gr. Alubias / Fabes
10gr. de Setas Secas
Una bandeja de Setas de Cardo
Una Patata
Una Zanahoria
Media Cebolla
Cuatro Ajos
Dos cucharadas de Tomate triturado
Un cuarto de vasito de Vino Blanco
Una cucharadita de Perejil Seco (una ramita fresco si tenemos)
Una cucharadita de Pimentón Dulce
Unas hebras de Azafrán
Una Cayena (opcional)
Aceite de Oliva Virgen
Sal

Elaboración

Lavamos bien las alubias y las ponemos en remojo, en agua fría, la víspera o doce horas antes de cocinarlas.

Media hora antes de empezar con el guiso, ponemos en remojo, en agua templada, las setas secas, 10 gr. de setas secas es un puñadito pequeño, las usamos para dar mejor sabor al guiso ya que las setas de cardo que podemos comprar en los supermercados tienen muy poco sabor, si usamos Níscalos o setas recogidas por el monte no con necesarias las setas secas.

Picamos muy fina la cebolla y uno de los ajos. Ponemos la olla rápida al fuego y esperamos a que este caliente la base, entonces añadimos el aceite, la cebolla y el ajo picado y rehogamos sin dejar de remover con una cuchara de madera para que no se pegue en la base.

Echamos las dos cucharadas de tomate triturado y añadimos las alubias con parte del agua de remojo más el agua de remojo de las setas secas, que pasaremos a través de un colador para retirar posibles restos de arenilla, tendremos agua suficiente hasta cubrir un dedo por encima de las alubias.

Echamos la patata entera y pelada, y la zanahoria también entera y raspada, añadimos la cucharadita de perejil seco, el pimentón y las hebras de azafrán. Añadimos un poquito de sal y cerramos la olla ajustando la tapa.

Vamos a cocinar en el nivel 2 de presión. Esperamos a que la olla coja presión, en cuanto el indicador nos señala que ha llegado al nivel de presión 2, bajamos el fuego al mínimo y contamos ocho minutos.

Mientras cuecen las judias, vamos a preparar las setas, en una sartén amplia echamos un fondo de aceite, añadimos los ajos laminados y la cayena, cuando el ajo empieza a saltar añadimos las setas cortadas, tanto las setas hidratadas como las setas frescas, rehogamos las setas hasta que vayan reduciendo, entonces añadimos un poquito de vino blanco.

Cuando transcurren los ocho minutos de cocción de las judías, retiramos la olla del fuego y dejamos que pierda presión para abrirla. Mientras la olla pierde presión retiramos del fuego las setas que ya tendremos rehogadas.

Pasados unos minutos ya podremos abrir la olla, lo haremos con cuidado y siempre con la tapa al lado contrario de nuestra cara, destapamos la olla. Una vez abierta la olla, retiramos la patata y la zanahoria y lo pasamos al vaso de la batidora. Echamos las setas rehogadas sobre las alubias, y acercamos nuevamente la olla al fuego sin tapa, mantenemos el fuego bajito, con un ligero hervor.

La patata y la zanahoria que tenemos reservadas en el vaso de la batidora las trituramos y añadimos un cucharón del caldo de cocción de las alubias, batimos hasta que nos quede una crema.

Tenemos las alubias cociendo lentamente con el sofrito de setas incorporado, entonces añadimos la crema que hemos hecho con la patata y la zanahoria, rectificamos de sal. Dejamos que de un hervor todo junto.

Una vez que hemos añadido las setas y la patata con la zanahoria triturada ya no vamos a poner la tapa de presión, esto es muy importante porque al estar ahora el sofrito y el caldo engordado por la patata si pusiéramos nuevamente la tapa de presión podría pegarse el guiso al fondo de la olla.

El tiempo de cocción de las alubias depende del tipo, estas pequeñas con ocho minutos es suficiente, tenemos que contar que no hemos forzado la salida de presión, tiempo en el que siguen cocinándose, y que una vez incorporado el sofrito damos un hervor todo junto.

Si al abrir la olla vemos que nos han quedado algo duras, siempre podemos cerrar y cocinar un par de minutos más, es mejor quedarse corto y rectificar que no hacer puré de judías.

Y ya tenemos nuestras legumbres guisadas con setas, sin grasa animal, es un plato muy rico de sabor suave.

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Frité de Cordero en Olla Rápida

Guiso de Cordero en Olla Rápida

En la Olla Rápida, la carne de cordero tarda en guisarse 20 minutos, siempre que guisemos cordero debemos usar el nivel 2 de presión. Nosotros vamos a preparar un guiso que se realiza en dos tiempos: una primera cocción de 12 minutos y una segunda de 8, en total el guiso tardará 20 minutos en nivel de presión 2, tiempo y presión que podemos tomar de referencia para todos los guisos de cordero en olla rápida.

Ingredientes:

Aprox. Un kilo de Cordero para Caldereta, generalmente se utiliza la pierna deshuesada del cordero recental
Un trozo de hígado de cordero (100gr.) (Opcional)
Una patata grande o dos pequeñas (150 gr.)
Un Pimiento Verde (100 gr.)
Medio Pimiento Rojo (de los pimientos gordos de asar, 100 gr.)
Una Cebolla (150 gr.)
Dos rebanadas de Pan Candeal asentado (Del día anterior, unos 100 gr.)
Pimiento Seco (3 o 4 ñoras, 25 gr. )
Una cucharada colmada de Pimentón de la Vera (5 gr.)
Un vaso de Vino Blanco (250 ml.)
Un vaso de Agua (250 ml.)
Cuatro Dientes de Ajo
Un chorretón de Aceite de Oliva (2 dl.)
Una hoja de Laurel
Una cucharadita de Romero
Sal

Elaboración:

Antes de elaborar el frité, si usamos ñoras, vamos a despepitarlas y ponerlas en remojo. Esto lo hacemos quitando con cuidado el rabito, sin romper la ñora, nos ayudamos con una puntilla. Retirado el rabito, por el agujero que hemos abierto, sacamos todas las pepitas. Dejamos las ñoras hidratarse en agua fría una media hora.

Ahora vamos a ponernos con el guiso de cordero, en primer lugar calentamos la olla, siempre que vayamos a rehogar algún ingrediente antes de echar el aceite debemos tener la base de la olla bien caliente. Una vez el fondo este caliente añadimos el aceite y los ajos, seguidamente añadimos el hígado, lo doramos y retiramos. Reservamos los ajos y el hígado en el vaso de la batidora. El pan podemos tostarlo en este mismo aceite o en la tostadora, lo incorporamos tostado al vaso de la batidora.

Con la carne libre de grasa, revisamos que no tenga trozos blancos, la echamos en el fondo de la olla con el aceite donde pasamos los ajos y el hígado, para dorarla bien. Tened cuidado de echar la carne poco a poco, para evitar que empiece a cocerse, lo que queremos es dorarla. En lo que se dora la carne cortamos los pimientos y la cebolla en brunoisse (cuadraditos).

Cuando la carne del cordero está dorada, añadimos los pimientos y la cebolla picados, rehogamos e incorporamos las ñoras o pimentos secos ligeramente hidratados, el laurel y el romero. Seguidamente añadimos el pimentón y rapidamente para que no se queme incorporamos el vino y el agua.

Cerramos la olla, ponemos el fuego fuerte y esperamos que coja presión, nivel 2, bajamos el fuego al mínimo y guisamos 12 minutos. Mientras se guisa el cordero vamos a pelar y cascar las patatas. Para cascarlas, una vez peladas, con el cuchillo las cortamos sin llegar al final, de forma que tiremos un poco de la patata, tenemos que oir el crujidito al romperse.

Pasados los doce minutos, retiramos la olla del fuego y dejamos salir el vapor, añadimos las patatas y un poquito de sal. Volvemos a cerrar la olla, nuevamente fuego fuerte, hasta que coja presión en nivel 2 y bajamos el fuego al mínimo, dejamos que cueza el guiso, ahora con las patatas incorporadas, 8 minutos más.

Una vez transcurridos los ocho minutos, retiramos la olla del fuego, dejamos escapar la presión y abrimos. Como siempre al abrir la olla la tapa debe mirar al lado contrario de nosotros, para evitar quemarnos con el vapor. Con cuidado de no quemarnos, cogemos las ñoras con un cucharón y las echamos al vaso de la batidora donde teníamos el pan y los ajos, trituramos las ñoras, con el pan y los ajos, ayudándonos con un poquito de caldo de la cocción del cordero para conseguir una crema espesa.

Esta crema que hemos hecho con los ajos, el pan y las ñoras la incorporamos al guiso. Ahora debería dar un hervor todo junto y sin presión. Mucho cuidado, una vez hemos añadido el majado de pan, ñoras y ajos para espesar la salsa, en ningún caso volvemos a cerrar la olla con presión. Ahora tenemos un caldo espeso y si la olla vuelve a coger presión quedaría todo pegado al fondo, esto es muy importante, siempre que cocinéis con la olla a presión debéis tener líquido suficiente, un caldo espeso como el que tenemos ahora no debe nunca cocer con presión.

Damos un ligero hervor sin tapa y rectificamos el punto de sal. El frité de cordero es un guiso extremeño similar a la caldereta, como todos estos guisos están mejor si los dejamos reposar de un día para otro. Veremos que la salsa, transcurridas unas horas, ha espesado muchísimo, si lo consideramos necesario podemos echar unas gotitas de agua al calentarlo, pero solo unas gotitas.

Y ya tenemos nuestro frité listo para comer.

Garbanzos Guisados en Olla Rápida

Con Verduras y Patata

Vamos a guisar unos garbanzos de forma sencilla en la Olla Rápida Duromatic de Kuhn Rikon. Los garbanzos guisados se acompañan de patata y repollo, aderezados con un aliño de vinagreta a la mostaza.

Ingredientes para dos personas:

120 gr. de Garbanzos pesados en seco
Opcional un trozo de alga Kombu (para el remojo de la legumbre)

Verduras:
Un cuarto de Repollo
Dos Patatas medianas
Una Zanahoria
Media Cebolla
Una barra de Apio
Un Nabo
Un Puerro
Un Ajo

Especias:
Cinco bolitas de Pimienta Negra
Tres Clavos de especia
Media cucharadita de Comino en grano
Sal

Vinagreta a la Mostaza:
Media cucharadita de Mostaza de Dijon
Una parte de Vinagre de Sidra
Tres partes de Aceite de Oliva
Pimienta y Sal

Elaboración:

Pondremos en remojo los garbanzos, aproximadamente doce horas, los dejamos en agua fría con un trozo de alga kombu. A la hora de hacer el guiso retiramos el agua y el alga que habíamos añadido para ayudar a ablandar los garbanzos. Escurrimos y revisamos los garbanzos por si hay alguna piedrecilla o alguno negro que retiraremos.

Preparamos las verduras lavándolas bien. La zanahoria la pelamos con el pelapatatas tras retirarle el culo y la punta. El apio lo lavamos, suelo retirar también las puntas, en caso de tener hojitas las dejo. El nabo lo pelo con el pelapatatas y retiro el culo. El puerro le quito la primera capa, hago un corte en cruz en los extremos y lo lavo abriendolo un poco por la cruz para retirar posibles restos de arena. El ajo lo incorporo pelado. El cuarto de cebolla simplemente le retiro la primera capa.

Una vez todas las verduras limpias las colocamos en la olla, en el centro ponemos los garbanzos y cubrimos de agua. Añadimos las especias. Al cocinar en la Olla Rápida hay que tener cuidado con las especias ya que el sabor se potencia.

Cerramos la Olla, acercamos al fuego, seleccionamos fuego fuerte y esperamos que coja presión. En el momento que coge presión sube la válvula, ahora esperamos que asomen las rayas que indican el nivel de la presión. Para cocinar legumbres lo haremos en el nivel de presión 2.

Cuando asoma la segunda raya roja bajamos el fuego al mínimo. Los garbanzos se guisan en ocho minutos. Transcurridos los ocho minutos vamos a vaciar la válvula de presión. Hay tres maneras de purgar el vapor en las Ollas Rápidas Kuhn Rikon:

– Vaciado de vapor Lento: Apartamos la olla del fuego y dejamos enfriar (lo utilizaremos fundamentalmente para los caldos).

– Vaciado de vapor Normal: Presionamos ligeramente el indicador de presión con el dedo hasta que deje de salir vapor, es el método que utilizamos para los guisos de legumbre.

– Vaciado de vapor Rápido: Enfriamos el borde de la olla bajo un chorro de agua fría, solo el borde, ya que de lo contrario, el agua puede ser aspirada hacia el interior (lo utilizaremos para los guisos más delicados)

Para nuestros Garbanzos Guisados usamos el método normal de vaciar el vapor, apretando ligeramente la válvula. Una vez pierde la presión, abrimos la olla.

Retiramos el puerro, el nabo, el apio, la cebolla y el ajo. Estas verduras las desechamos, los garbanzos guisados los comemos con el acompañamiento del repollo, la patata y la zanahoria.

Preparamos una vinagreta con una cucharadita de mostaza de Dijon, una parte de vinagre y tres de aceite de oliva. Aliñamos los garbanzos y la verdura con la vinagreta. Para terminar, echamos unos toques de sal sobre las patatas y un poquito de pimienta negra recién molida, suelo echar también un poquito más de aceite con el spray.

Y ya tenemos nuestros garbanzos guisados con vinagreta de mostaza, un plato muy sencillo pero que realmente está muy bueno.

Fasoulada. Sopa Griega de Alubias

En Olla Rápida

La Fasoulada es un plato típico griego, en el libro del chef Gordon Ramsey “El Mundo en mi Cocina” (pág. 64-65) la presenta como: sopa de alubias blancas y verduras, un plato suculento y barato. En la web podemos encontrar varias referencias a esta receta como una de las más tradicionales del país helénico. La receta basicamente lleva alubias, zanahoria, cebolla, apio, tomate, y aceite de oliva, también se le añade en algunas ocasiones perejil y laurel; y se sirve acompañada de pan rústico como plato único.

Los platos de legumbres son muy sanos, sobre todo si los cocinamos con verduras y aceite de oliva, las legumbres se consideraban antigüamente “carne de pobre” por su alto contenido proteínico y su bajo coste. Si juntamos que la receta es Griega y que la situación económica no puede ser peor, tenemos el plato estrella para este invierno.

Ingredientes: (Para dos personas)

250 gr. Alubias Blancas
1 Zanahoria, pelada y picada finamente
Media cebolla, en brunoisse y unos cascos de cebolla
1 tallo de Apio picado
1 diente de Ajo
3 Tomates enteros, sin piel ni semillas y triturados (he utilizado tomate en conserva)
1 Pizca de Oregano
1 Hoja de Laurel
Unas hojas de Perejil
Sal y pimienta negra
2 cucharadas de Aceite de Oliva

Elaboración:

Dejamos las alubias en remojo la víspera con agua fría.

Vamos a cocinar las alubias en la Olla Rápida, añadiendo el sofrito para dar sabor al plato. Empezamos preparando las verduras y el tomate. Ponemos las alubias, cubiertas de agua, en la olla y acercamos al fuego, espumamos y asustamos.

Para el tomate he decidio usar tomate entero pelado de lata, desecho el líquido y los culos de los tomates al tiempo que trato de retirar las pepitas, y realmente solo me queda esta cantidad de tomate. Lo paso por el pasapures, nada de batidora electrica, tomate triturado de forma natural usando una lata de tomate entero de medio.

Espumar y asustar es lo que hacemos siempre con las alubias, dejamos que el agua empiece a hervir y hacer espuma y tiramos todo el agua, echando nuevamente agua limpia y fría, dejamos de nuevo que hierva, retiramos la espuma y volvemos a cambiar el agua.

Una vez está todo lleno de espuma, aparto la olla del fuego y cambio el agua, aclarando la olla, suelo ayudarme de un colador para no perder las alubias.

En lo que hacemos este proceso vamos preparando el sofrito, en la sarten ponemos el fondo de aceite, dos cucharadas aproximadamente, y echamos el ajo picado.

Cuando empieza a saltar incorporamos la cebolla, la zanahoria y el apio, sofreimos y cuando empieza a ablandarse añadimos el tomate triturado, el oregano seco, sal y pimienta negra, salteamos un poquito y lo echamos a la olla con las alubias, los cascos de cebolla y la hoja de laurel.

Lo dejamos hervir en presión dos ocho minutos, quizá el tiempo no sea exacto porque depende del tipo de alubia, de la cosecha, de la marca… lo normal es que tarden ocho minutos de reloj, contados desde el momento que asoma la segunda raya, no cuando pasaba por la cocina y vi la olla con dos rayitas fuera. Usar la olla rápida es muy fácil, pero hay que estar pendiente de ella y tener cuidado con los tiempos. Lo peor que puede pasar, en todo caso, es que tengamos puré de alubias.

Pasados los ocho minutos dejamos salir tranquilamete el vapor, rectificamos de sal y pimienta y añadimos un poquito de perejil, he usado perejil seco. Aún en caliente parece más un guiso de alubias algo caldoso.

En el momento que empieza a templarse va cogiendo cuerpo, ya no aparece tan líquido sino con un caldo algo más denso. Realmente esta receta para mi es nueva, y me ha gustado, pero no me ha emocionado, quizá tenga un toque un pelín dulce, he probado a mejorarla con daditos de feta, y la verdad es que con unos cubitos de queso feta por encima está mucho más rica.

Ensaladilla Rusa en Olla Rápida

Una Ensaladilla Casera en menos de Diez Minutos

Ingredientes
2 patatas
2 zanahorias
Guisantes Congelados
2 Huevos
1 lata de Atún en Aceite
Aceitunas sin Hueso
Una latita de Pimiento Morrón

Para la Mayonesa:
Zumo de 1/2 Limón
1 Huevo
400 gr. Aceite de Girasol
Sal

Para hacer la clásica Ensaladilla Rusa no es necesario dedicar media mañana a cocer cada ingrediente por separado, podemos hacerlo todo junto en la olla rápida y mientras se cuece la verdura, prepar la mayonesa.

Cocemos las patatas, las zanahorias, los huevos y los guisantes, todo junto en diferentes alturas, con la ayuda del accesorio de vapor, en la parte de abajo de la olla ponemos las patatas con su piel y las zanahorias, cubrimos de agua e introducimos el accesorio para sujetar la parte calada de cocción al vapor.

En el portacomidas calado ponemos los guisantes congelados y los dos huevos. Cerramos la olla, ponemos la tapa de presión, encendemos el fuego y cuando sale el primer anillo bajamos al mínimo el calor. Contamos siete minutos.

En estos siete minutos hacemos la mayonesa, es muy fácil, en el vaso de la batidora echamos el huevo, una pizca de sal, el zumo de medio limón o vinagre y el aceite, uso de girasol para que no tenga un sabor tan fuerte. Metemos el brazo de la batidora hasta el fondo, sin miedo, y le damos caña, es la mejor forma de hacer mayonesa y que no se corte. Una vez levantada la mayonesa, apartamos un poco en una taza para la decoración y lo demás lo echamos en la fuente donde vamos a mezclar la ensaladilla.

Como ya habrán pasado los siete minutos, apagamos el fuego, apartamos la olla, dejamos salir el vapor y abrimos, arriba tenemos los huevos cocidos y los guisantes y abajo las patatas y las zanahorias. Refrescamos con agua fría y pelamos las patatas para cortarlas en daditos. Las zanahorias las cortamos en cubitos y vamos mezclando todos los ingredientes con la mayonesa.

Abrimos la lata de pimientos morrones y cortamos una tiritas para decorar, lo demás lo mezclamos con el atún. Con las aceitunas también hacemos unos aros para la decoración.

Respecto a los huevos al vapor, en algúna ocasión los he hecho quitando la cascara y enrollandolos con film, pero ultimamente los pongo enteros, lo peor que me ha pasado es que la cascara apareciera con una grieta, pero el huevo entero y cocido, la verdad es que los lavo antes por algo que leí no me acuerdo dónde, en fin, si alguien sabe alguna razón “científica” por la que no deban cocerse los huevos al vapor con cáscara que me lo cuente, porque llevo todo el verano haciendo los huevos al vapor en la olla rápida. (Por cierto, en este caso he utilizado la Perfect de WMF, también tengo la Perfect Pro)

Mmmmhh… las vacaciones bien, gracias.

Verdura Congelada al Vapor en Olla Rápida

WMF y Ahorro de Energía

Los alimentos congelados permiten acceder de forma cómoda a una amplia variedad de verduras, si queremos mantener una alimentación saludable necesitamos consumir verduras y las congeladas no tienen porqué ser una mala opción. Si además las cocinamos al vapor mantenemos los nutrientes y el sabor, y si utilizamos la olla rápida acortamos el tiempo de cocción, ahorrando energía.

Como nos cuentan las principales marcas de congelados, la verdura ultracongelada en el momento de la recolección mantiene su calidad nutricional. Es fundamental la rapidez del proceso de ultracongelación para impedir el crecimiento microbiano y la pérdida de nutrientes. La ultracongelación de la verdura se fundamenta en someterla, de forma muy rápida, a temperaturas muy bajas. Las pérdidas que se producen por el contacto con el aire, por la temperatura ambiente o por la luz, se minimizan gracias al poco tiempo que transcurre entre la recolección y su ultracongelación y envasado. Con la ultracongelación hay quién opina que se conservan las propiedades organolépticas (sabor, olor, color y textura) pero en casa pensamos que unas judias verdes frescas no tienen la misma textura, ni sabor, que las congeladas.

Para mantener estas propiedades, de textura y sabor, una buena forma es cocinar la verdura al vapor. La verdura congelada viene limpia y a punto para ser cocinada, ni siquiera necesitamos descongelarla, y si nos ayudamos de una buena olla rápida tenemos verdura para comer en 10 minutos. He utilizado para esta receta la WMF Perfect con el accesorio para cocer al vapor, el accesorio viene con la olla por lo que no tenemos que comprarlo aparte. Para generar vapor en la WMF necesitamos, al menos, 1/4 l. de líquido, aunque solo vayamos a cocer un puñado de judias echaremos en la base de la olla 250 gr. de agua, una taza.

Además de la cantidad de líquido, para cocinar al vapor debemos tener en cuenta que no podemos llenar la olla más de 2/3 de su capacidad, para que funcione correctamente y el vapor circule. Para la cocción de verduras utilizamos el nivel 1, primer anillo naranja. El nivel 1 lo usamos siempre para alimentos delicados, como la verdura, ya que la cocción es más cuidadosa y mantiene el aroma y los nutrientes (estaremos cocinando a 110º mientras que en el nivel 2 lo hacemos a 119º). Aquí tenemos unas judias verdes, están recien sacadas del congelador y las he puesto sobre el cestito calado.

Tabla de Tiempo para Cocinar Hortalizas y Verdura al Vapor en Olla Rápida:
Berenjena, 2 minutos
Coliflor, 4 minutos
Guisantes, 5 minutos
Zanahorias, 7 minutos
Judias, Repollo, Col Lombarda, 9 minutos
Patatas (con piel), 8 minutos (el vapor debe salir lentamente para que no se abran)

Nivel 1, Primer Anillo Naranja
Base del cestillo perforado y siempre 1/4 l. de Líquido

Lo que más me gusta de la verdura congelada es que puedo tener siempre en casa sin miedo a que se estropee, para las familias grandes no es un problema, pero los que comemos solos muchas veces terminamos haciendo crema de veduras por no tirar un calabacín o unas zanahorias. Por cierto, lo menos conseguido, o lo que menos me gusta, de la verdura congelada es el calabacín. Y nunca compro la menestra de verduras preparada, sale mucho más económico coger la vedura congelada de forma separada y mezclar la cantidad que nos guste, por ejemplo en las menestras ya mezcladas vienen muchísimos guisantes, algunas judias y muy pocas alcachofas, si compramos una bolsa de guisantes, una de judias y una de alcachofas, mezclamos nosotros la proporción que más nos guste y además podemos evitar las verduras que no nos gustan, en mi caso las zanahorias, no suelo comer zanahorias guisadas, crudas si, pero cocidas no.

Cerramos la olla, encendemos el fuego y cuando asoma la primera rayita, nivel 1, bajamos el fuego al mínimo para que la verdura se cocine con la presión adecuada. Con la olla rápida es muy sencillo cocinar al vapor y tardas muy poquito tiempo, este tipo de ollas si las quieres sacar partido lo mejor es tenerlas a mano, para usarla sin tener que mover un montón de cacharros. Hay quién teniendo una olla rápida se compra una vaporera, en fin, si tienes capricho de tener un cacharro más, vale, pero no merece la pena, muchas veces acumulamos trastos por no saber utilizar lo que ya tenemos.

Como se puede observar en la foto, pasados los nueve minutos las judias están perfectamente descongeladas y hervidas, es como si hubieramos usado judias verdes frescas, al cocinarlas al vapor mantienen mejor el sabor y no pierden nutrientes. Estas judias una vez hervidas pueden acompañarse de mayonesa, o rehogarlas con aceite, yo las tomo con una vinagreta templada.

Nota: Para escribir esta entrada he utilizado información publicada en la web de La Sirena, tienda de productos congelados.

Vasitos de Arroz

Arroz Blanco o Integral en Formato Individual

El arroz blanco o integral es una buena guarnición para muchos platos, pero cuando comes solo muchas veces da pereza cocer arroz. Los vasitos de arroz precocinado me dieron una idea, cocer arroz en formato individual. Es muy sencillo, y solo necesitamos una olla rápida o una olla a presión con un accesorio de vapor.

En un vasito de metal, puede servir una flanera, echamos dos cucharadas de arroz y seis cucharadas de agua, añadimos una pizca de sal y un par de gotitas de aceite, a mi me gusta echar también un poquito de pimienta negra. En la olla rápida ponemos un fondo de agua, al menos un vaso, necesitamos 1/4 l de agua para tener suficiente vapor. Sobre el cestito calado ponemos el vasito que hemos preparado con el agua y el arroz, podemos poner tantos vasitos como necesitemos. Cerramos la olla, encendemos el fuego y esperamos que asome la primera raya naranja, nivel de presión 1. Entonces bajamos el fuego al mínimo y contamos 8 minutos.

Tenemos que mantener la presión de la olla en el nivel 1, por eso bajamos el fuego al mínimo en el momento que asoma la primera ralla naranja. Para cocer arroz blanco necesitaremos ocho minutos, si vamos a usar arroz integral subiremos el tiempo a 12 minutos. No he probado todavía con arroz basmati, o arroz vaporizado, pero generalmente tardan lo mismo que el arroz bomba por lo que supongo que con 7-8 minutos será suficiente.

Pasado el tiempo apagamos el fuego, retiramos la olla y dejamos salir el vapor. Abrimos la tapa con cuidado y como siempre hacia el lado contrario de donde nos encontramos nosotros, para que el vapor no nos de en la cara. Cuando abrimos la olla nos encontramos los vasitos llenos de arroz hervido, se ha consumido el agua dentro del vaso. Y ya está, ya tenemos nuestro vasito de arroz. Me parece comodísimo para cocinar raciones individuales, o para preparar el arroz de guarnición.

Con este método de cocer el arroz no manchamos practicamente nada, tenemos el arroz listo en diez minutos, y por supuesto es muchísimo más económico que comprar los vasitos precocinados. Además usamos el arroz de la marca y el tipo que más nos guste y sabemos exactamente que le estamos echando. Si utilizamos una flanera más grande el método es el mismo. También podemos usar un molde de corona pequeño. La verdad es que queda muy bien.

Potaje de Cuaresma

Con garbanzos, bacalao y espinacas

En casa de mis padres la tradición de cuaresma es comer potaje los viernes. A mi de pequeña no me gustaba, recuerdo que me invitaron a comer a casa de una amiga del colegio, y su madre nos puso potaje. Cuando mi madre vino a recogerme pregunto si había comida bien y la señora le dijo encantada que me había comido el potaje estupendamente y me había gustado muchísimo. Mi madre no daba crédito, yo apenas lo recuerdo, pero recuerdo aquella mirada de asombro, desde entonces como potaje, y además me gusta.

Ingredientes:
300 gr. de Garbanzos
Una cola de Bacalao salado, unos 600 gr.
Espinacas, una bolsa de 300 gr. (no he encontrado frescas)
Un puerro
Una cebolla
Tres ajos
Dos hojas de Laurel (una si está fresco)
Un cucharada de Pimentón
Una cucharadita de Comino
Aceite de Oliva

Elaboración:
El potaje tenemos que planificarlo, para desalar el bacalao, remojar los garbanzos y dejarlo reposar 24 horas, por tanto empezamos tres días antes, poniendo el bacalao en agua, en una fuente de pyrex cubierta y guardado en la nevera. El agua para desalar el bacalao la cambiamos por la mañana y por la noche, tiramos el agua en la que empezamos el desalado y llenamos nuevamente con agua limpia.

El día anterior a la cocción, día dos, ponemos los garbanzos a remojo, cubiertos de agua. El día tres hacemos el potaje, hay varias formas, todas buenas, especialmente me llamó la atención una receta en la que cocían el bacalao desde el principio con los garbanzos para luego desecharlo, creo que es una pena tirar el bacalao y hay un pequeño truco para que el potaje tome todo el sabor sin estropear la carne del pescado.

Retiramos la piel del bacalao, apollamos un trozo sobre la madera y deslizamos el cuchillo justo entre la piel y la carne, sale muy fácil, en cuanto quitas uno ya vas quitando todos, y puedes aprovechar para hacer trozos más pequeños el bacalao y retirar espinas, alguna siempre queda, pero es lo que tiene el potaje.

Ponemos a cocer los garbanzos con media cebolla, el puerro, dos ajos, dos hojas de laurel, una cucharadita de comino… y la piel del bacalao (aquí está el truco), el resto del bacalao, la carne, la reservamos cortada en cubos. Cuando los garbanzos comienzan a estar blandos, esto depende del tipo y de la cosecha, si son de la última tardan menos, entonces es el momento de hacer el sofrito.

Antes de ponernos con el sofrito, sacamos de la cazuela donde hierven los garbanzos, que ya están blandos o les queda muy poquito, el puerro, la cebolla, los ajos, las pieles de bacalao y el laurel, es decir, dejamos los garbanzos limpios solo con el caldo de su cocción. En una sarten con un poco de aceite rehogamos un ajo picado y media cebolla en brunoisse, añadimos una cucharada de pimentón y lo echamos a la cazuela de los garbanzos, con las espinacas y el bacalao, dejamos que todo junto se cocine unos diez minutos, y ya está, rectificamos de sal, no le había echado antes por si acaso ya que el bacalao aún desalado da mucho sabor.

El potaje podemos hacerlo de forma tradicional, cocinado en una cazuela normal, o en la olla rápida, en la WMF tardaremos 20 minutos, la primera cocción de los garbanzos son 8 minutos en presión dos, luego dejamos escapar el vapor en lo que vamos preparando el sofrito, movemos un poco la olla cuando haya bajado totalmente la válvula, abrimos la tapa, siempre mirando al lado contrario de nuestra cara y sacamos la verdura junto a las pieles de bacalao, acercamos nuevamente al fuego, añadimos el sofrito de cebolla con el pimentón, las espinacas cortadas y los dados de bacalao, y sin tapa de presión lo dejamos cocer a fuego medio bajo diez minutos más todo junto.

Veinticuatro horas después, el cuarto día, nos comemos el Potaje de Cuaresma, a ser posible en viernes, para cumplir la tradición.

Mi potaje es muy sencillo y tiene mucho bacalao, a mi me gusta así, hay quien echa poco pescado y pocas espinacas, siendo el principal los garbanzos, pero con estas cantidades el principal es el bacalao y las espinacas quedan al dente. Saque una foto recién hecho, del tupper para comer al día siguiente y el que he guardado en el congelador.

Se aprecia poco, pero recien hecho, y en caliente que hice esta foto, el caldo no aparece trabado, en cambio en la foto del día siguiente, pasadas 24 horas, el caldo si está densito, y no he hecho nada, solo dejarlo reposar. Por cierto, el tema de la pieles del bacalao solo lo he usado con la olla rápida, en este tipo de ollas las cosas no se mueven, a ver si me explico, tal cual dejas las cosas cuando cierras, tal cual están pasados los minutos de cocción, por tanto es muy facil retirarlas, igual que las verduras, quizá si guisamos los garbanzos en olla normal las pieles sean más dificiles de retirar luego.

Un beso y gracias por leerme,

Repollo a la Vinagreta

Con Patata Cocida

El repollo es una comida tradicional que cada vez se consume menos, antiguamente se sabía donde comían repollo por el olor, hoy pocas veces se guisa repollo, realmente nos hemos pasado a otras verduras más suaves y sencillas, pero el repollo debería seguir siendo parte de nuestra dieta, igual que la lombarda y la coliflor. No venden repollo congelado, ni en tarro de cristal, eso dice mucho del consumo del repollo, solo lo encontramos en conserva, el chucrut.

El repollo crudo se consume fuera de nuestras fronteras, la famosa ensalada coleslaw, o las koftas indias, llevan como ingrediente principal repollo crudo, nosotros lo vamos a guisar, y lo comeremos sencillamente aliñado con una vinagreta.

Para esta receta necesitamos:

– Medio Repollo
– Una Patata hermosa
– Vinagre Suave
– Aceite de Oliva
– Media cucharadita de mostaza de Dijón
– Pimienta de molinillo
– Sal (sal normal y una sal de color, como la rosa del Himalaya o la negra de Haway)

Elaboración:

Lo primero que hacemos es cortar y lavar el repollo, el repollo es muy fácil de cortar, siempre que no intentemos separar las hojas, desechamos la primera capa si está suelta, quitamos la parte blanca y más dura del tronco, y con el repollo apollado sobre la parte plana en la tabla, vamos haciendo como especie de lonchas finas. Cuando tenemos todo el repollo “loncheado”, damos la vuelta a la tabla, y cortamos en sentido contrario, ya tenemos el repollo en trocitos.

Ahora lo echamos en un colador grande, como el que usamos para escurrir la pasta, y lo lavamos bien bajo un chorro de agua fría. Pelamos la patata, la lavamos y la dejamos entera. El repollo lavado lo metemos en la olla, en el centro colocamos la patata, echamos agua, no hace falta cubrir, con llegar a la mitad es suficiente porque el repollo soltará agua al cocinarse. No echamos nada más, ni sal, ni aceite, nada, solo repollo, patata y agua.

Lo mejor es guisarlo en olla a presión o en olla rápida, en cazuela normal tardará mucho más tiempo y nos va a oler toda la casa a repollo, podemos poner unos cascos de cebolla sobre la tapa para mitigar el olor, pero aún así, si tenemos un repollo cociendo más de media hora es complicado que no de olor.

En la Olla Rápida, cerramos la tapa, ajustamos el cierre en presión dos, encendemos el fuego, esperamos que suba la válvula, y una vez vemos los dos anillos fuera bajamos el fuego al mínimo y contamos ocho minutos. Si solo hacemos repollo, sin patata, podemos dejarlo en seis, nos quedará mucho más al dente, personalmente prefiero el repollo más cocido y ocho minutos me parece más apropiado.

Mientras cuece el repollo vamos hacer una vinagreta en una taza par aliñarlo una vez cocinado: echamos un poquito de sal normal, añadimos una parte de vinagre suave y batimos para disolver la sal en el vinagre, incorporamos dos o tres partes de aceite y media cucharadita de mostaza de Dijón y volvemos a batir, un par de vueltas al molinillo de pimienta y ya tenemos la vinagreta lista.

Una vez pasados los ocho minutos, separamos la olla del fuego y dejamos salir el vapor, abrimos la tapa del lado contrario a nosotros para que el vapor no nos vaya directamente a la cara, y dejamos caer el repollo guisado y la patata en el colador. Cogemos la patata con cuidado de no quemarnos y la cortamos en rodajas, la colocamos en el borde de un plato grande y añadimos una sal de color, como la rosa del himalaya o la negra de Haway, yo eche sal negra.

En el medio del plato ponemos el repollo, echamos un poquito de sal, removemos y añadimos la vinagreta, lo movemos como si estuviéramos aliñando una ensalada y comprobamos que este a nuestro gusto. Y ya tenemos el repollo listo para llevar a la mesa. Es una comida muy sencilla, evidentemente no es un plato de fiesta, pero está bueno, y con una pizca de sal de color le damos un toque gracioso a la patata.

Lombarda con Manzana

Guisada en Olla Rápida

La lombarda es típica del otoño, tiene un color precioso, antigüamente se comía por Navidad y aunque ahora las costumbres van cambiando, podemos decir que sigue siendo una buena entrada. Por supuesto es mucho más simpática que el repollo. Aunque sean de la misma familia me gusta más la lombarda… me gusta el color.

Ingredientes:
– Medio kilo de lombarda
– Una Manzana
– Dos Ajos
– Un cuarto de vaso de Vino Tinto
– Un vaso de Agua
– Dos o tres cucharadas de Aceite de Oliva
– Sal

Elaboración:
La lombarda guisada queda mucho mejor si le añadimos una manzana y un poco de vino tinto, en ocasiones le pongo también un culín de vinagre, pero no siempre.

Lo primero que hacemos es quitar el tronco duro, ayudándonos de una puntilla, y cortar la lombarda a tiras finas sobre una tabla de madera. Luego la lavamos con abundante agua fría.

Pelamos los ajos y los laminamos, cortamos la cebolla en aros y pelamos la manzana, quitando el corazón.

Cuando ya lo tenemos todo preparado ponemos un fondo de aceite en una buena Olla Rápida, como la WMF Perfect Pro, echamos la cebolla y los ajos y rehogamos un par de minutos, añadimos la lombarda y damos unas vueltas. Incorporamos el vino y esperamos que evapore el alcohol, entonces añadimos la manzana cortada a daditos, la sal y el agua.

Cerramos la tapa en presión uno, ponemos la olla sobre la vitro con el fuego alto, una vez asoma la valvula, solo la primera rayita, bajamos el fuego al mínimo y contamos siete minutos.

En una olla normal la tendríamos que guisar unos 30 minutos y necesitamos añadir más agua. La olla rápida es muy práctica para guisar verduras duras, como el repollo o la lombarda, necesita mucho menos tiempo, menos agua y menos aceite, por lo que mantienen mejor el sabor y quedan más ligeras, además al estar cerrada a presión no escapa el olor mientras se cocina.

Pasados los siete minutos, apartamos la olla del fuego, dejamos salir el vapor, y abrimos con cuidado, la tapa siempre hacia el lado contrario de nosotros, para que el vapor no salga hacia nuestra cara. La lombarda una vez cocinada ha cambiado de color, ahora es más violeta. La olla rápida es estupenda para este tipo de verdura como el repollo, la lombarda, las coles de bruselas, quedan tiernas pero al dente.