Vasitos de Arroz

Arroz Blanco o Integral en Formato Individual

El arroz blanco o integral es una buena guarnición para muchos platos, pero cuando comes solo muchas veces da pereza cocer arroz. Los vasitos de arroz precocinado me dieron una idea, cocer arroz en formato individual. Es muy sencillo, y solo necesitamos una olla rápida o una olla a presión con un accesorio de vapor.

En un vasito de metal, puede servir una flanera, echamos dos cucharadas de arroz y seis cucharadas de agua, añadimos una pizca de sal y un par de gotitas de aceite, a mi me gusta echar también un poquito de pimienta negra. En la olla rápida ponemos un fondo de agua, al menos un vaso, necesitamos 1/4 l de agua para tener suficiente vapor. Sobre el cestito calado ponemos el vasito que hemos preparado con el agua y el arroz, podemos poner tantos vasitos como necesitemos. Cerramos la olla, encendemos el fuego y esperamos que asome la primera raya naranja, nivel de presión 1. Entonces bajamos el fuego al mínimo y contamos 8 minutos.

Tenemos que mantener la presión de la olla en el nivel 1, por eso bajamos el fuego al mínimo en el momento que asoma la primera ralla naranja. Para cocer arroz blanco necesitaremos ocho minutos, si vamos a usar arroz integral subiremos el tiempo a 12 minutos. No he probado todavía con arroz basmati, o arroz vaporizado, pero generalmente tardan lo mismo que el arroz bomba por lo que supongo que con 7-8 minutos será suficiente.

Pasado el tiempo apagamos el fuego, retiramos la olla y dejamos salir el vapor. Abrimos la tapa con cuidado y como siempre hacia el lado contrario de donde nos encontramos nosotros, para que el vapor no nos de en la cara. Cuando abrimos la olla nos encontramos los vasitos llenos de arroz hervido, se ha consumido el agua dentro del vaso. Y ya está, ya tenemos nuestro vasito de arroz. Me parece comodísimo para cocinar raciones individuales, o para preparar el arroz de guarnición.

Con este método de cocer el arroz no manchamos practicamente nada, tenemos el arroz listo en diez minutos, y por supuesto es muchísimo más económico que comprar los vasitos precocinados. Además usamos el arroz de la marca y el tipo que más nos guste y sabemos exactamente que le estamos echando. Si utilizamos una flanera más grande el método es el mismo. También podemos usar un molde de corona pequeño. La verdad es que queda muy bien.

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Setas a la Trufa Negra

Con Trufa Negra en Conserva

Como ya he dicho en otras ocasiones, esto mejora una barbaridad con productos frescos, pero mi economía no puede permitirse una trufa negra fresca, así que tenemos que conformarnos con una trufa en conserva. La receta es un primer paso, una vez preparadas las setas con trufa negra tenemos varias opciones, usarlas tal cual como guarnición, o acompañarlas de arroz blanco, o echar un brick de nata y crear una salsa de setas trufada deliciosa para una pasta, también podemos usarlo como base de una crema de setas con aroma de trufa, es cuestión de imaginar. 

Ingredientes:
250 / 300 gr. de Setas
50 gr. de Vino Blanco
Una Cebolla
Un Ajo
Dos cucharadas de Aceite de Oliva
Un dado de Mantequilla
Una Trufa Negra

Elaboración:
Lo primero que vamos hacer es poner dos cucharadas de aceite en una sartén y pochar la cebolla cortada muy fina junto con el ajo. En la foto vemos la cebolla recién incorporada a la sartén, fijaos que no hay aceite por los lados, porque hemos echado únicamente una cucharada.

Removemos bien la cebolla para que se impregne del aceite, que ya sabemos que hemos puesto poco. El fuego lo mantenemos bajo, para que la cebolla sude y no se pegue, la podemos tapar con una tapa de agujeros, las típicas universales que no encajan. Cuando tenemos la cebolla pochada, y antes de que empiece a dorarse, incorporamos una nueva cucharada de aceite y un dado de mantequilla.

En este paso muchos pensaran suprimir el dado de mantequilla y echar un pelín más de aceite, error, si suprimimos la mantequilla el sabor no es el mismo. Una vez incorporada la mantequilla y el aceite añadimos las setas picadas groseramente.

Rehogamos, dejamos que las setas se “doren” realmente no van a llegar a dorarse, ahora depende de como nos gusten las setas, las rehogamos a fuego medio y añadimos el vino blanco. Subimos el fuego, dejamos que evapore el alcohol del vino, y añadimos la trufa bien picada junto al caldo de la conserva. Rectificamos de sal y ya tenemos el primer paso.

Ahora podemos reservar para usar como guarnición o hacer tres preparaciones diferentes: Si añadimos un brick de nata líquida, tendremos una maravillosa salsa para acompañar cualquier plato de pasta. Si añadimos un litro de caldo vegetal, tenemos una sopa trufada de setas. Si queremos una “crema” añadimos nata y caldo y trituramos.

Merece la pena probarlas porque quedan muy ricas, una muy buena opción es una salsa para la pasta, sencillamente añadimos un brick de nata en una cazuela incorporamos las setas y en dos minutos tenemos lista la salsa para acompañar, por ejemplo, unos tallarines de pasta fresca.

Guarnición de Calabacín

Una cosa muy sencillita para poner una guarnición. Necesitamos un calabacín y el microondas. Cortamos rodajas gruesas, tamaño vasito de chupito o algo más alto. Hacemos con la puntilla una cuadricula arriba, en la carne del calabacín, y lo metemos al microondas unos minutos.

Con cuidado y el cacharrito de sacar bolitas, podemos usar una cucharilla pero, en fin, no sería lo mismo, pues sacamos con cuidado la carne del calabacín de forma que nos queden dos vasitos (o los vasitos que necesitemos).

Con la carne que hemos sacado del calabacín preparamos el relleno, en este caso lo rehoge con ajito, unas colas de gamba y un poquito de perejil porque acompañaban un pescado a la plancha, pero para carne lo podemos mezclar con setas. Rellenamos los vasitos y los dejamos preparados.

Cuando tengamos el pescado o la carne a la plancha, solo tenemos que sacar los vasitos, poner por encima un poco de queso y lo metemos al micoondas, para que se caliente y funda el queso.

Me falta la foto de la presentación, pero queda muy bien, los vasitos los dejo preparados el día antes, cubiertos con film y en la nevera.