Sopa Castellana de Navidad

Con Calabaza y Castañas

Una sopa tradicional, pero con un toque diferente, más navideño. Lo podemos poner como entrante, calentito, y es fácil que guste a todos. He utilizado el Caldo de Navidad Aneto, está a la venta desde noviembre y solo podemos comprarlo en estos meses, noviembre y diciembre. Si no lo habéis probado darle una oportunidad porque merece la pena.

Ingredientes (para dos personas):

– Medio litro de Caldo de Navidad Aneto
– Dos rodajas de calabaza, unos 150gr.
– Unos taquitos de Jamós Serrano, aprox. 50gr.
– Cuatro rebanadas de Pan Candeal
– Cuatro Castañas
– Dos Ciruelas Pasas
– Un cuarto de Cebolla
– Dos Ajos
– Media copita de Brandy
– Una cucharada de Aceite de Oliva

Para los Huevos Escalfados
– Dos Huevos Camperos
– Un chorrito de Vinagre Suave

La idea es preparar la Sopa Castellana de un modo algo diferente, para presentarla en la mesa servida solo en parte, poniendo el caldo caliente en el último momento. Vamos a preparar por una parte el pan, que vamos a poner de base en el plato, luego vamos a echar los tropezones, sobre los tropezones colocaremos el huevo escalfado y en el último momento por el lateral echamos el caldo caliente.

Yo me organizo de la siguiente manera, tengo en un cazo el caldo para que se vaya calentando, en otro cazo, el del fondo que lleva la tapa, tiene el agua para que empiece a hervir y hacer en el último momento los huevos escalfados, en la sartén tengo el fondo de aceite, y ya he picado los ajos, las castañas, la cebolla, las ciruelas y el jamón.

Las castañas las he comprado congeladas, las venden en LIDL en unas bolsas más bien grandecitas, vienen peladas y son super prácticas, solo descongelar y utilizar, en guisos y para farsas quedan muy bien. Si no tenemos estas castañas, tendremos que pelarlas y escaldarlas primero para quitar toda la piel.

Empezamos rehogando las castañas, el ajo y la cebolla, damos unas vueltas y añadimos el jamón y las ciruelas, el fuego que no este muy fuerte.

Cuando vemos la cebolla blandita, añadimos la calabaza, rehogamos, en este momento tapo la sarten para que sude, queremos que la calabaza quede al dente. En unos diez minutos, o algo menos, ya tendremos la calabaza blandita, es el momento de añadir el brandy. Lo echamos y dejamos que evapore el alcohol.

Cuando tenemos los “tropezones” preparados, es decir la calabaza con el brandy y todo lo demás, es cuando ponemos dos rebanadas en cada plato. Hemos ido tostando el pan al tiempo que rehogábamos la calabaza, según vamos tostando rebanadas las dejamos sin amontonar sobre papel de cocina, para que no se humedezcan. He usado pan candeal porque es el más adecuado para este tipo de sopa. Si podéis conseguir pan de valladolid o sevillano, como el que le llevaban a Carlos V en su retiro en Yuste, perfecto, el mío era mucho más normalito.

Sobre el pan ponemos la calabaza, caliente, en la foto se aprecia el humo, y el huevo escalfado encima de la calabaza. Escalfar un huevo es muy fácil, necesitamos agua hirviendo, echamos un poquito de vinagre en el agua para que el huevo se envuelva sobre si mismo y nos quede redondito, hay que introducir el huevo en el agua con cuidado, si lo cascamos sobre un cazo podemos ayudarnos del cazo para meterlo al agua, y una vez dentro del agua esperar que se ponga blanco. Hay quién retira la cazuela del fuego y los deja tres minutos en una proporción de una parte de vinagre por diez de agua, la verdad es que yo no me complico tanto, echo un chorrito de vinagre suave (de manzana, por ejemplo) y me quedan muy ricos.

Y nuestro huevo sobre la calabaza, si lo vamos a presentar yo lo llevaría así a la mesa, y el caldo caliente en un cazo, una vez todos los platos servidos vamos añadiendo el caldo, echarlo por el lateral para no estropear el conjunto.

El caldo es importante, a mi me parece que el de Aneto de Navidad es perfecto para esta sopa, queda un sabor riquísimo. Creo que no hace falta que os explique como se come la sopa, pero en fin, que rompemos el huevo mezclamos todo y a comer, el pan estará blandito porque se ha empapado del caldo caliente, la calabaza, las castañas, las ciruelas y el jamón rehogado con el brandy tiene un sabor muy bueno, y el huevo le da el toque especial. Es una sopa contundente y riquísima, genial para Navidad.

Esta Receta fue premiada en el concurso de Recetas de Navidad con Caldo Aneto en Canal Cocina.

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Risotto de Calabaza con Setas Secas

Para la cena de todos los santos, así con los colores de moda, naranja y negro. La verdad es que la mezcla de calabaza y setas queda espectacular, en esta ocasión setas secas, ya que la última receta era con setas congeladas y no está el asunto para comprar frescas.

Los ingredientes para el risotto:

Un taza de arroz
Dos rodajas de calabaza
Un puñado de setas secas
Algo más de media cebolla
Dos cayenas
Algo menos de medio vaso de vino blanco
Unas ramitas de perejil
Dos nueces de mantequilla
Parmesano recién rallado
Aceite de oliva
Sal y pimienta

No pongo cantidades en gramos porque no lo he pesado, cuando haces una receta habitualmente ya le cojes el punto a las cantidades, osea que cocino a ojo, pero tengo un precioso libro de risottos por si me olvido.

Como caldo voy a usar el agua de remojo de las setas, lo primero que tenemos que hacer, al menos tres horas antes, es poner a remojar las setas en agua tibia (del grifo). Las dejo en un cazuelita de pyrex con tapa, porque me da a mi que al hidratarse tapadas el agua conserva mejor el sabor de las setas.

Colamos el agua de hidratar las setas en un cazo. Es mejor colar el líquido para evitar que quede algún resto de arenilla que a veces suelen tener las setas secas, el cazo lo vamos a mantener todo el tiempo al fuego con el caldo caliente.

Otras veces cuando hago Risotto de Calabaza vacio la calabaza para usarla en la presentación, pero esta calabaza no tenía una forma muy adecuada. Como vaciar una calabaza aquí.

Escogemos una cazuela de fondo grueso donde ponemos el aceite y una nuez de mantequilla. He probado hacer risotto solo con mantequilla, pero me resulta muy empalagoso, también he probado solo con aceite, pero le falta un puntito de sabor, por eso mezclo aceite con un poquito de mantequilla.

En este aceite amantequillado rehogo la cebolla con las dos cayenas (la cayena es opcional, pero muy recomendable, no queda picante y le quita un poco del dulzón de la calabaza). Mientras se hace la cebolla voy cortando la calabaza.

Con la calabaza cortada en cubos, la incorporo a la cebolla y doy unas vueltas. Y voy picando las setas.

Echo las setas con la calabaza y rehogo, pico el perejil y lo incorporo. Añado un chorrito de vino blanco y espero que evapore el alcohol.

Entonces añadimos el arroz. Me gusta que todo el arroz se rehoge, pasando por el fondo de la cazuela antes de empezar a añadir el caldo.

Cuando ya tengo todo rehogado y seco, añado el primer cacito y pongo en marcha el reloj. Cuento quince minutos, aunque el caldo lo voy añadiendo poco a poco según lo pide el arroz, tengo el reloj para saber como va de tiempo y que no se me pase, tiene que quedar al dente.

El caldo no es más que el agua de remojo de las setas al que he añadido un poquito de sal y pimienta. También salpimento el risotto, como a media cocción. Como la calabaza es blandita, no hay que rehogarla en exceso para que no desaparezca al cocer el arroz, esta bien que se deshaga pero aún tenemos que encontrar algún pequeño tono naranja al servirlo.

Cuando vemos que el arroz está, que viene a ser a los quince minutos del reloj. Apagamos el fuego. Incorporamos una pequeña nuez de mantequilla y removemos.

Echamos el parmesano que teníamos rallado.

Lo mezclamos todo bien,

Y nuestro risotto listo para comer. Estas cazuelas se desmontan las asas, asi que nos lo comimos directamente de la cazuela, riquísimo.

A todo esto, o no hago fotos o me paso, en fin …

¡¡¡ FELIZ MARTES ¡¡¡¡

Risotto en Calabaza

200 gr. Calabaza
175 gr. de Arroz Arborio
1 Puerro (solo la parte blanca) o Media Cebolla
Caldo Vegetal
(podemos poner algo de nata pero queda muy empachoso)
5-6 Nueces
1/2 Vaso de vino blanco
Queso Parmesano rallado
Un chorretón de aceite de oliva y un trocito de mantequilla
Nuez moscada
Sal y Pimienta

Eliminar la parte superior de la calabaza así como las semillas del interior.
Vaciar la pulpa con ayuda de un cuchillo afilado dejando una capa alrededor de la cascara de casi medio centímetro.

Cortar el puerro en rodajas, lavarlo y sofreirlo en una cacerola con mantequilla y aceite durante 2 – 3 minutos (Podemos usar media cebolla pero me gusta el sabor del puerro con la calabaza)

Incorporamos la pulpa de calabaza troceada y sofreimos durantes 3 – 4 minutos más.

Añadimos el arroz, dejamos que tome sabor removiendo sin parar. Lo regamos con el vino, esperamos a que el vino evapore el alcohol y vamos añadiendo cacitos de caldo según se vayan consumiendo. Tardaremos en total unos 14 minutos añadiendo, poco a poco, el caldo caliente.

Retiramos el risotto del fuego, incorporamos el queso parmesano, una bolita de mantequilla y una pizca de nuez moscada, removemos y trasladamos a la cascara de la calabaza.

Decoramos con las nueces desmenuzadas y a comer.

Elaboración en el Thermomix
(queda mejor en cazuela a lo tradicional, pero más cómodo en TH)
Poner en el vaso 50 gr. aceite de oliva.
Programar 3m. T.varoma V.1
Pasado este tiempo agregar el puerro y triturar 6 seg. vel. 3 1/2.
Programar 5m. T.100º V.4.
Poner la Mariposa en las cuchillas.
Incorporar 200 gr. de pulpa de calabaza troceada y sofreir durante 4 minutos, temperatura 100º, velocidad 1.

Añadir el arroz, el caldo (o leche), medio vaso de vino blanco, pimienta negra y sal. Programar 13 minutos, temperatura 100º, v1.

Sacar del Th y agregar parmesano y una pizca de nuez moscada.

NOTA: Sobre el arroz para Risotto el mejor es el arborio, pero suelo usar calasparra porque es el mismo que uso para la paella.