Caldo Mágico

Para el Tono Físico y la Salud Espiritual

Sin olvidar sus buenas propiedades para el hígado y la circulación de la sangre. Un caldo muy aromático que tiene como ingrediente principal el ajo, os recomiendo probarlo, porque está muy rico, y después de los excesos, una taza de caldo caliente y ligero sienta muy bien. Suelo preparar medio litro, que son dos tazas, pero se pueden doblar las cantidades y hacer un litro.

Ingredientes:

– Tres Ajos
– Una rodajita de Raíz de Jengibre (del tamaño de un ajo)
– Media hoja de Laurel (o una hoja pequeñita)
– Un Clavo de especia
– Una cucharada escasa de Aceite de Oliva Virgen (primera presión en frío)
– Un poquito de Pimienta Negra (un vuelta de molinillo)
– Un poquito de Cúrcuma (lo que cogemos con la punta del cuchillo)
– Un poquito de Tomillo (una pizca)
– Un poquito de Perejil (seco)
– Un poquito de Sal
– Medio litro de Agua

Elaboración:

Se que la cantidad “un poquito” es muy imprecisa, quizá debería poner un cuarto de cucharadita pero esa medida me parecería más apropiada para un litro de caldo, es decir, seis ajos, y sinceramente, los “poquitos” entendidos como octavos de cucharadita o lo que se coge con la punta del cuchillo, creo que pueden ser válidos. De todas formas, lo importante es que no me olvide como lo he hecho porque está de muerte.

Pelamos los ajos y quitamos la piel a la rodajita de jengibre. Ponemos el medio litro de agua en el vaso del thermomix, echamos todos los ingredientes, y programamos: 25 minutos, 100 grados, velocidad 1. Acabado el tiempo trituramos 20 segundos a velocidad 8. Rectificamos de sal y ya tenemos nuestro Caldo Mágico listo para tomar.

Quién dice Thermomix, dice MyCook y maquinas similares. Si no tenemos máquina, hervimos a fuego medio la mezcla y la pasamos por la batidora para que emulsione. El caldo debe quedar con el aspecto de la foto.

Tzatziki

Para una Ensalada de Patata

La salsa Tzatziki está riquísima, si te gusta el ajo, yo la pobré hace mucho tiempo en una taberna Griega de Madrid, trabajabamos en frente y nos pasaban unos bocadillos con salsa Tzatziki que estaban de muerte. Entonces me gustaba cocinar pero no me apuntaba las recetas, me la explicaron varias veces, pero de su receta original no me acuerdo, la he cogido del libro que ultimamente me está dando mucho juego, “El Mundo en mi Cocina” de Gordon Ramsay, este chef me cae genial, y eso que las recetas en el libro son muy básicas, correctas pero les falta algo, me gustan más los libros de Jamie Oliver, que pone mil explicaciones y al final terminan siendo recetas noveladas.

Al tema, la salsa está muy buena pero no es plan de comersela a cucharadas, asi que preparé una ensalada de patata, si echamos la Tzatziki, igual que cualquier otro aliño, con las patatas aún calientes cogen muchísimo sabor. Para que no fuera solo patatas y salsa añadi también un poco de cebolla, aceitunas negras en aritos, unos tomates en aceite (los que venden en LIDL cuando ponen las ofertas griegas) y un pepino cortado grueso.

Salsa Tzatziki

Ingredientes:
1 Pepino
2 Dientes de Ajo
Un yogur grande de buena calidad
El Zumo de medio Limón
Dos cucharadas de Aceite de Oliva

Elaboración:

Lo primero es quitar las semillas y el agua al pepino, si tenemos un pepino de verdad, de los de huerta, tendrá un montón de semillas gordotas, si usamos pepinos de los normalitos de supermercado, igual no tienen semillas. Este es mi pepino, traído del pueblo, con abundantes semillas.

Lo pelamos, cortamos longitudinalmente y en cuartos, para sacar las semillas como si fueran las semillas de un melón.

Luego lo vamos a triturar un poco con la mano del almirez, yo aprobecho y ya lo hago sobre el colador, donde con un poco de sal lo voy a dejar reposar al menos media hora. Una vez que el pepino ha soltado el agua, lo machacamos un poquito más y lo mezclamos con el yogur.

El tema del yogur es importante, los yogures marca blanca son muy económicos pero algunos son malos de narices, no hace falta que nos vayamos a un yogur carísimo, pero al menos un Danone que sabe más a yogur o si usamos marca blanca mejor la variedad griega. Otros productos no se nota tanto, pero en los yogures hay una diferencia enorme entre los “buenos” y los no tan buenos. Para hacer yogur en casa a mi el que más me gusta es el Danone básico, el natural. Los de casa grande de Xanceda están riquísimos, pero para hacer el yogur en casa prefiero el Danone.

Ya tenemos el pepino mezclado con el yogur, ahora añadimos los ajos, pelados y machacados, utilizo un prensa ajos muy práctico, sobre todo para salsas, e incorporamos el aceite, removemos bien y dejamos que repose en la nevera. Yo la dejo de un día para otro, antes de mezclarla con las patatas.

También podemos usar la salsa para acompañar un pescado a la plancha o simplemente untar pan de pita recién tostado, también para bocadillos de carne, tipo kebab. Está realmente riquísima.

Laban

Leche Fermentada

El Laban no es leche pero tampoco es yogur, realmente es un alimento diferente, no se trata de un producto de desayuno, ni para tomar con cereales, más bien podría considerarse un entrante, en el mundo árabe es muy popular, acompaña a muchas comidas y se elaboran muchas recetas con Laban. En España ha empezado a comercializarse y actualmente se puede encontrar en los supermercados, su sabor es muy rico, no es tan denso como el yogur líquido, es algo ácido y ligeramente espumoso.

Aparte de tomarlo solo, me he animado a preparar una receta, una especie de sopa fría con ajo y pepino, la verdad es que he seguido las indicaciones del brick de Laban. El resultado ha sido una sopa fría muy fresquita, se nota el sabor a ajo pero no es excesivo, una cosa me ha llamado la atención, es muy saciante.

TAUM U JIAR

Ingredientes:
– Medio litro de Laban
– Seis dientes de Ajo
– Dos Pepinos de ensalada tiernos
– Dos cucharadas de Aceite
– Sal

Elaboración:

La verdad es que en el brick no se han esmerado mucho dando explicaciones para elaborar la receta, simplemente picar y mezclar. Yo he triturado el pepino con los ajos, he añadido el laban, la sal y el aceite, y lo he mezclado bien como si se tratase de un gazpacho, después lo he dejado enfriar en la nevera, reposando un par de horas.

Aunque con tantos ajos puede parecer excesivo, el sabor del ajo se nota pero no molesta, es verdad que a mi el ajo me gusta, pero en serio no queda muy excesivo. Para la próxima igual le añado una manzana, para darle un poco más de consistencia.

Por cierto, las rodajas de pepino no flotan sobre la sopa fría, Taum u Jiar, es que había metido dentro de la taza un vasito de chupito para sujetarlas y ponerlas así tipo peineta para la foto, evidentemnete el invento no funciono y quedaron más bien como galletas de natillas, pero en fin, lo importante es que estaba bueno.

Beneficios de la Leche Fermentada

Illya Metchnikov, premio Nobel ruso que, a principios del siglo XX, descubrió que los globulos blancos de la sangre combaten infecciones bacterianas, pensaba que las bacterias del ácido láctico de las leches fermentadas eliminaban los microbios tóxicos de nuestro aparato digestivo. Este señor se adelanto a su tiempo, si levantara cabeza y viera como ha evolucionado todo el tema de los Lactobacillus, L.casei, L.acidophilus…

La idea base de los beneficios de las leches fermentadas, incluyendo el yogur, es que las bacterias que se encuentran en ellas se agregan a la pared intestinal y la protegen segregando compuestos antibacterianos, estimulando la respuesta inmunitaria del cuerpo a ciertos microbios patógenos, desmantelando el colesterol y reduciendo la producción de cancerígenos potenciales, y esto es bueno.

Hay mucho que leer sobre los pocos beneficios de la leche, pero sobre las variedades fermentadas, como el laban y el yogur, hay estudios con conlusiones positivas, avalando sus beneficios, siempre entendiendo un consumo moderado, como en todo.

Mayonesa con Ajo

Mayonesa de bote?? ¡¡ qué me cuentas ¡¡, sólo para sandwich, para comer de verdad o acompañar un arroz negro, mayonesa casera, lo malo es que antes no me salía siempre, a veces se me cortaba o no me quedaba bien, pero desde que lo hago “a lo burro” no se me ha vuelto a cortar y no he tenido que usar una cantidad exacta de aceite.

En este caso eche ajo, porque en verdad quería hacer un falso alioli, pero lo que importa es el metodo, vamos que igual se hace sin ajo, o con aceite de oliva que da más sabor.

Ingredientes:
– 3 o 4 Ajos (opcional)
– Un huevo (da igual si está recien sacado de la nevera)
– Sal
– El zumo de medio limón (o vinagre)
– Aceite de girasol (u oliva, al gusto), la cantidad de aceite a ojo, según la cantidad de mayonesa que queramos.

Tan fácil como poner todo en el vaso alargado de la minipimer, meter la minipimer hasta dentro, apoyando contra el fondo del vaso, y darle caña sin moverla hasta que coja, ya está. Luego levantamos un poco para que entre el aceite que quede por encima y listos. Más fácil no puede ser.

La minipimer hasta dentro, sin miedo que no pasa nada.

Y le damos caña a tope sin mover la minipimer hasta que se pone blanco, es super fácil.

Como la he hecho por la mañana y es para la cena, lo que hago es que la aplasto bien y pongo un film pegado a la mayonesa, para que no entre nada de aire, y así bien tapado aguanta uno o dos días en la nevera.

Ya está, ¡¡ Mayonesa ¡¡