Zumo de Pepino

Desayuno Verde

No voy a mentir, me ha costado desayunar el Zumo de Apio y Pepino, pero me ha sentado tan sumamente bien que no puedo dejar de guardarlo y compartirlo en el blog. Ayer, leyendo las Ventanas Verdes, me acorde de los batidos verdes, y justo ahora que ha llegado la primavera y es el momento de ponerse en forma y depurarse, me decidí a comprar los ingredientes para hacer un zumo de pepino y apio.

Ingredientes (para dos personas):

– Dos Pepinos
– Dos Barras de Apio
– Un Limón
– 200 ml. de Agua con Gas Pellegrino
– Una cucharadita de Aceite de Oliva Virgen (Primera Presión en Frío)
– Una pizca de Sal Yodada
– Una pizca de Pimienta Negra

Elaboración:

Pelamos el limón al vivo, lo cortamos en cuartos y lo echamos en el vaso de la Thermomix (o batidora similar con suficiente potencia), lavamos las barras de apio, le pasamos el pelapatatas por el borde para quitar los hilos y las cortamos en cuartos, las echamos también al vaso del Thermomix.

Los pepinos les quitamos el culo y los frotamos contra el propio pepino, para que no amargen, los pelamos con el pelapatatas (no tengo pelador de verdura), y los troceamos y echamos al vaso del Thermomix. Aliñanos con una pizca de sal, pimienta negra y un pelín de aceite de oliva.

Introducimos el cestillo dentro del vaso, quedaran los ingredientes abajo y encima el cestillo. Cerramos la Thermomix y trituramos, yo primero trituro al tres, cuando el vaso ya no salta voy subiendo la velocidad poco a poco hasta llegar al máximo, aproximadamente tardo un minuto.

Saco el cestillo del vaso, tendremos entonces una papilla verde, a la que añadimos el agua, programamos un minuto a velocidad máxima y ya tenemos nuestro zumo de pepino para el desayuno. Importante que todos los ingredientes estén fríos, sobre todo el agua.

Os aseguro que sienta de lujo, es verdad que cuesta levantarse un viernes y desayunar un zumo de pepino, pero es buenísimo.

 

Crema de Almendras

Receta Elaborada en el Thermomix 21

Haciendo algunas modificaciones a la receta del libro del Thermomix 21, “Crema Reina” (pág. 94A), preparé una Crema de Almendras que me sorprendió enormemente por su buen sabor. Es, sin duda, una crema contundente, nada ligera ni apropiada para dietas de adelgazamiento, pero realmente riquísima. Tanto como primer plato o servida en chupitos a modo de aperitivo de bienvenida, es una receta totalmente recomendable para una celebración o comida especial.

Ingredientes:

100 gr. Almendras (crudas y peladas)
Un Puerro
Media Cebolla
Media cucharada de Mantequilla (15 gr.)
Media cucharada de Aceite (15 gr.)
750 ml. de Caldo de Pollo
200 gr. Nata Líquida para cocinar (18% m.g.)
El zumo de Medio Limón
Sal, Pimienta y Nuez Moscada

Elaboración

Con el vaso del thermomix muy seco, trituramos las almendras. Echamos las almendras, deben ser almendras crudas, sin cascara y sin piel, en el vaso del thermomix o robot de cocina y trituramos 20 segundos a velocidad 9. Sacamos las almendras del vaso y reservamos.

Seguidamente, echamos en el vaso del thermomix la cucharada de mantequilla. Programamos 30 segundos, temperatura 100 grados y velocidad 1. Añadimos el aceite sobre la mantequilla y volvemos a programar: un minuto, temperatura 100 grados y velocidad 1.

Incorporamos el puerro, limpio, sin la parte verde y cortado en rodajas; la cebolla troceada y el ajo sin piel, cortado en dos o tres trozos. Programamos: 3 minutos, temperatura 100 grados, velocidad 4. Pasado el tiempo, bajamos con la espátula todo el contenido del vaso que haya subido a las paredes y trituramos 20 segundos en velocidad 8, para que la verdura se triture y nos quede una crema fina.

Añadimos entonces las almendras que teníamos reservadas, la mitad del caldo de pollo y la nata. Echamos las especias: nuez moscada, sal y pimienta negra. Programamos: 12 minutos, temperatura 100 grados y velocidad 4. Una vez conluido el tiempo, añadimos el resto del caldo y el zumo de limón. Programamos: 5 minutos, a 90 grados en velocidad 5. Y ya tenemos lista nuestra exquisita Crema de Almendras.

La verdad es una crema muy contundente pero perfecta para un entrante de Navidad, por ejemplo. Me acorde de ella porque ahora están empezando a florecer los almendros y realmente están preciosos.

Caldo Mágico

Para el Tono Físico y la Salud Espiritual

Sin olvidar sus buenas propiedades para el hígado y la circulación de la sangre. Un caldo muy aromático que tiene como ingrediente principal el ajo, os recomiendo probarlo, porque está muy rico, y después de los excesos, una taza de caldo caliente y ligero sienta muy bien. Suelo preparar medio litro, que son dos tazas, pero se pueden doblar las cantidades y hacer un litro.

Ingredientes:

– Tres Ajos
– Una rodajita de Raíz de Jengibre (del tamaño de un ajo)
– Media hoja de Laurel (o una hoja pequeñita)
– Un Clavo de especia
– Una cucharada escasa de Aceite de Oliva Virgen (primera presión en frío)
– Un poquito de Pimienta Negra (un vuelta de molinillo)
– Un poquito de Cúrcuma (lo que cogemos con la punta del cuchillo)
– Un poquito de Tomillo (una pizca)
– Un poquito de Perejil (seco)
– Un poquito de Sal
– Medio litro de Agua

Elaboración:

Se que la cantidad “un poquito” es muy imprecisa, quizá debería poner un cuarto de cucharadita pero esa medida me parecería más apropiada para un litro de caldo, es decir, seis ajos, y sinceramente, los “poquitos” entendidos como octavos de cucharadita o lo que se coge con la punta del cuchillo, creo que pueden ser válidos. De todas formas, lo importante es que no me olvide como lo he hecho porque está de muerte.

Pelamos los ajos y quitamos la piel a la rodajita de jengibre. Ponemos el medio litro de agua en el vaso del thermomix, echamos todos los ingredientes, y programamos: 25 minutos, 100 grados, velocidad 1. Acabado el tiempo trituramos 20 segundos a velocidad 8. Rectificamos de sal y ya tenemos nuestro Caldo Mágico listo para tomar.

Quién dice Thermomix, dice MyCook y maquinas similares. Si no tenemos máquina, hervimos a fuego medio la mezcla y la pasamos por la batidora para que emulsione. El caldo debe quedar con el aspecto de la foto.

Lentejas con Setas Secas y Jengibre

Lentejas de Año Nuevo

Con sofrito y picada, al estilo tradicional pero con unas notas de sabor que aportan el Jengibre y las Setas secas. Entre otras muchas tradiciones para la comida de Año Nuevo, se encuentra comer lentejas para atraer la prosperidad. No es un mal momento para una guiso sabroso y calentito, vaya día de lluvia hemos tenido en Madrid.

Ingredientes:

200gr. Lentejas (remojadas unas horas)
10 gr. de Setas Secas
10 Almendras
Una Zanahoria
Un Pimiento verde
Media Cebolla (no muy grande, sino 1/4)
Dos ajos pequeños
Dos cucharadas de Tomate triturado o un Tomate maduro
Media cucharadita de Pimentón de la Vera
Un cuarto de cucharadita de Perejil Seco, o unas hojas si tenemos fresco.
Una hoja de laurel
Dos clavos de especia
Unas bolitas de Pimienta Negra
Un trocito de raíz de Jengibre del tamaño de un ajo
Aceite de Oliva
Sal

Elaboración

Ponemos las lentejas en remojo en agua fría unas horas antes. En un bol independiente de las lentejas ponemos las setas secas para hidratarlas con agua templada, las setas deben estar al menos media hora en agua.

Desechamos las lentejas que flotan sobre el agua y tiramos el agua del remojo, las aclaramos y escurrimos, ponemos las lentejas en la base de una olla. Incorporamos una hoja de laurel, un trocito de raíz de jengibre, los clavos de especia y las bolitas de pimienta. Cubrimos de agua y encendemos el fuego a temperatura media.

Antes de hacer el sofrito de las lentejas, vamos a tostar las almendras para la picada. En una sarten sin aceite echamos las almendras, dejamos que se tuesten con cuidado de no quemarlas, y las pasamos al mortero.

En esa misma sarten ponemos un fondo de aceite, una cucharada, echamos un ajo muy picado, cuando empieza a saltar el ajo, incorporamos la cebolla picada, dejamos que se rehogue un poquito y añadimos el pimiento en brunoisse y la zanahoria en daditos, ayudamos con un poquito de sal para que las verduras suden. Mientras si en la olla donde cuecen las lentejas vemos que se forma algo de espuma, la vamos retirando con una paleta, son impurezas que surgen al hervir y es bueno retirar esa espuma.

Cuando vemos que el sofrito empieza a ablandarse le añadimos las dos cucharadas de tomate triturado o el tomate maduro picado, damos unas vueltas y echamos el pimentón. Todo el sofrito, con el pimentón ya incorporado, lo echamos a la olla donde cuecen las lentejas. Para pasarlo de la sarten a la olla nos podemos ayudar de un cazo del caldo donde cuecen las lentejas. Hay que tener en cuenta que siempre que hagamos un guiso “abierto”, al chup chup, es conveniente tener un cazo con agua caliente al lado, para si evapora líquido poder añadir un poquito sin estropear el guiso, si añadiésemos agua fría lo echaríamos a perder y si echamos mucha agua desde el principio nos puede quedar demasiado caldoso.

Ahora vamos a preparar la picada, que será el espesante del caldo. En el mortero donde hemos reservado las almendras tostadas, ponemos un diente de ajo, machacado con el prensa ajos, un poco de sal, una cucharada de aceite y el perejil. Se machaca bien y se deslíe con 2 o 3 cucharadas de caldo de cocer las lentejas. Se vierte en la cacerola de las mismas.

Tenemos las lentejas hirviendo a fuego medio con el sofrito y la picada, es el momento de incorporar las setas hidratadas, la picamos y echamos a la olla. Probamos y rectificamos de sal, dejamos que cueza todo junto hasta que las lentejas estén tiernas (le quedarán unos cinco o diez minutos).

Y ya tenemos listas nuestras lentejas estofadas con sabor especial.

Ensalada Campera

Ensalada de Patata

A estas alturas del verano, y lo que es peor, a estas alturas de blog ¿es posible que no tenga publicada la receta de la Ensalada Campera?. Pues si señor, después de estar escribiendo un blog de recetas de cocina desde el año 2007, pasados siete veranos y a punto de terminar el octavo, nunca había publicado la receta de la ensalada más típica, la ensalada de verano por antonomasia, la reina de los aperitivos veraniegos.

Pero no nos preocupemos, aquí la traigo, redactadita y preciosa, con sus fotos y todo, viene de prestado de “Cocina en Olla Rápida“, pero viene, y como no puede faltar esta receta esencial, hoy publicamos: Ensalada Campera.

Hay muchas formas de preparar la Ensalada de Patata, muchas recetas y variantes, pero lo básico es siempre lo mismo, patatas y huevo con pepino tomate y pimiento, no puede faltar la cebolla y le alegra unos trozos de bonito en escabeche. En esta ocasión me he permitido cocer, tanto las patatas como los huevos, en versión express, he ahorrado tiempo y energía, y creo que queda estupendamente.

Ingredientes para dos personas,

Para la Ensalada:

– Dos Patatas medianas o una grande
– Dos Huevos
– Un Pimiento verde
– Un Pepino
– Un Tomate
– Una Cebolleta, o media si es grande
– 100 gr. de Bonito en Escabeche (puede sustituirse por atún)

Para la Vinagreta:

– Una cucharada de Vinagre de vino
– Tres cucharadas de Aceite de Oliva
– Una pizca de Sal

Elaboración:

Vamos a cocer las patatas y los huevos en la Olla Rápida, con el mismo método que la Ensaladilla Rusa. Ponemos en el fondo de la olla las patatas y echamos agua hasta cubrir. Añadimos las patitas y el accesorio de vapor y ponemos encima los dos huevos.

Cerramos la olla, encendemos el fuego y esperamos a que suban las dos rayitas (presión 2); bajamos el fuego al mínimo y contamos seis minutos.

En el tiempo que cocemos las patatas y los huevos vamos a preparar los demás ingredientes de la ensalada. En esta ocasión, como la estaba preparando para llevar, he utilizado un tupper. En el fondo del tupper, donde luego transportaré la Ensalada, echo una cucharada de vinagre, añado la sal y mezclo hasta que la sal se integra en el vinagre, entonces añado las tres cucharadas de aceite y mezclo nuevamente. Voy a ir cortando los demás ingredientes e incorporándolos a la vinagreta.

La cebolleta en brunoisse, el pimiento y el tomate en dados. El pimiento lo cortamos siempre por la parte de dentro, con la piel hacia abajo, tras retirar las semillas y los filamentos blancos.

El pepino lo he pelado, en algunas ocasiones lo utilizo bien lavado sin pelar, pero para esta ensalada, como ya tengo color verde del pimiento, prefiero pelarlo: primero corto los dos culos del pepino y los froto contra el propio pepino porque en algún sitio leí que así no amargan, luego lo pelo con el pelapatatas que resulta muy sencillo, finalmente lo corto en dados, primero lo corto a la mitad, lo apoyo en la tabla y lo corto en tiras, junto todas las tiras y hago dados.

Mezclo con la vinagreta la cebolleta, el pimiento, el pepino y el tomate; más o menos he tardado el tiempo de cocer las patatas y los huevos, seis minutos, por lo que aparto la olla del fuego, dejo escapar el vapor y con un guante para no quemarme retiro los huevos, los pongo bajo el chorro de agua fría para refrescarlos. Las patatas las saco pinchándolas con un tenedor, y en caliente, sujetas en el tenedor, retiro la piel, es muy sencillo y sale muy fácil, solo hay que tener cuidado de no quemarse.

Corto patatas y huevos, echo un poquito de sal sobre la patata (no eche sal al agua de cocción), y lo incorporo a la ensalada, añado el bonito en escabeche, y remuevo todo bien. Ya tengo mi ensalada preparada y lista para llevar.

Al hilo de esta receta os cuento, que he pensado en varias ocasiones, que por considerar algo conocido y cotidiano, lo descartamos, lo valoramos poco, y con el tiempo nos damos cuenta que las cosas más sencillas, las que ignoramos a veces, son importantes.

Feliz vuelta de las vacaciones ¡¡¡

Ensaladilla Rusa en Olla Rápida

Una Ensaladilla Casera en menos de Diez Minutos

Ingredientes
2 patatas
2 zanahorias
Guisantes Congelados
2 Huevos
1 lata de Atún en Aceite
Aceitunas sin Hueso
Una latita de Pimiento Morrón

Para la Mayonesa:
Zumo de 1/2 Limón
1 Huevo
400 gr. Aceite de Girasol
Sal

Para hacer la clásica Ensaladilla Rusa no es necesario dedicar media mañana a cocer cada ingrediente por separado, podemos hacerlo todo junto en la olla rápida y mientras se cuece la verdura, prepar la mayonesa.

Cocemos las patatas, las zanahorias, los huevos y los guisantes, todo junto en diferentes alturas, con la ayuda del accesorio de vapor, en la parte de abajo de la olla ponemos las patatas con su piel y las zanahorias, cubrimos de agua e introducimos el accesorio para sujetar la parte calada de cocción al vapor.

En el portacomidas calado ponemos los guisantes congelados y los dos huevos. Cerramos la olla, ponemos la tapa de presión, encendemos el fuego y cuando sale el primer anillo bajamos al mínimo el calor. Contamos siete minutos.

En estos siete minutos hacemos la mayonesa, es muy fácil, en el vaso de la batidora echamos el huevo, una pizca de sal, el zumo de medio limón o vinagre y el aceite, uso de girasol para que no tenga un sabor tan fuerte. Metemos el brazo de la batidora hasta el fondo, sin miedo, y le damos caña, es la mejor forma de hacer mayonesa y que no se corte. Una vez levantada la mayonesa, apartamos un poco en una taza para la decoración y lo demás lo echamos en la fuente donde vamos a mezclar la ensaladilla.

Como ya habrán pasado los siete minutos, apagamos el fuego, apartamos la olla, dejamos salir el vapor y abrimos, arriba tenemos los huevos cocidos y los guisantes y abajo las patatas y las zanahorias. Refrescamos con agua fría y pelamos las patatas para cortarlas en daditos. Las zanahorias las cortamos en cubitos y vamos mezclando todos los ingredientes con la mayonesa.

Abrimos la lata de pimientos morrones y cortamos una tiritas para decorar, lo demás lo mezclamos con el atún. Con las aceitunas también hacemos unos aros para la decoración.

Respecto a los huevos al vapor, en algúna ocasión los he hecho quitando la cascara y enrollandolos con film, pero ultimamente los pongo enteros, lo peor que me ha pasado es que la cascara apareciera con una grieta, pero el huevo entero y cocido, la verdad es que los lavo antes por algo que leí no me acuerdo dónde, en fin, si alguien sabe alguna razón “científica” por la que no deban cocerse los huevos al vapor con cáscara que me lo cuente, porque llevo todo el verano haciendo los huevos al vapor en la olla rápida. (Por cierto, en este caso he utilizado la Perfect de WMF, también tengo la Perfect Pro)

Mmmmhh… las vacaciones bien, gracias.

Verdura Congelada al Vapor en Olla Rápida

WMF y Ahorro de Energía

Los alimentos congelados permiten acceder de forma cómoda a una amplia variedad de verduras, si queremos mantener una alimentación saludable necesitamos consumir verduras y las congeladas no tienen porqué ser una mala opción. Si además las cocinamos al vapor mantenemos los nutrientes y el sabor, y si utilizamos la olla rápida acortamos el tiempo de cocción, ahorrando energía.

Como nos cuentan las principales marcas de congelados, la verdura ultracongelada en el momento de la recolección mantiene su calidad nutricional. Es fundamental la rapidez del proceso de ultracongelación para impedir el crecimiento microbiano y la pérdida de nutrientes. La ultracongelación de la verdura se fundamenta en someterla, de forma muy rápida, a temperaturas muy bajas. Las pérdidas que se producen por el contacto con el aire, por la temperatura ambiente o por la luz, se minimizan gracias al poco tiempo que transcurre entre la recolección y su ultracongelación y envasado. Con la ultracongelación hay quién opina que se conservan las propiedades organolépticas (sabor, olor, color y textura) pero en casa pensamos que unas judias verdes frescas no tienen la misma textura, ni sabor, que las congeladas.

Para mantener estas propiedades, de textura y sabor, una buena forma es cocinar la verdura al vapor. La verdura congelada viene limpia y a punto para ser cocinada, ni siquiera necesitamos descongelarla, y si nos ayudamos de una buena olla rápida tenemos verdura para comer en 10 minutos. He utilizado para esta receta la WMF Perfect con el accesorio para cocer al vapor, el accesorio viene con la olla por lo que no tenemos que comprarlo aparte. Para generar vapor en la WMF necesitamos, al menos, 1/4 l. de líquido, aunque solo vayamos a cocer un puñado de judias echaremos en la base de la olla 250 gr. de agua, una taza.

Además de la cantidad de líquido, para cocinar al vapor debemos tener en cuenta que no podemos llenar la olla más de 2/3 de su capacidad, para que funcione correctamente y el vapor circule. Para la cocción de verduras utilizamos el nivel 1, primer anillo naranja. El nivel 1 lo usamos siempre para alimentos delicados, como la verdura, ya que la cocción es más cuidadosa y mantiene el aroma y los nutrientes (estaremos cocinando a 110º mientras que en el nivel 2 lo hacemos a 119º). Aquí tenemos unas judias verdes, están recien sacadas del congelador y las he puesto sobre el cestito calado.

Tabla de Tiempo para Cocinar Hortalizas y Verdura al Vapor en Olla Rápida:
Berenjena, 2 minutos
Coliflor, 4 minutos
Guisantes, 5 minutos
Zanahorias, 7 minutos
Judias, Repollo, Col Lombarda, 9 minutos
Patatas (con piel), 8 minutos (el vapor debe salir lentamente para que no se abran)

Nivel 1, Primer Anillo Naranja
Base del cestillo perforado y siempre 1/4 l. de Líquido

Lo que más me gusta de la verdura congelada es que puedo tener siempre en casa sin miedo a que se estropee, para las familias grandes no es un problema, pero los que comemos solos muchas veces terminamos haciendo crema de veduras por no tirar un calabacín o unas zanahorias. Por cierto, lo menos conseguido, o lo que menos me gusta, de la verdura congelada es el calabacín. Y nunca compro la menestra de verduras preparada, sale mucho más económico coger la vedura congelada de forma separada y mezclar la cantidad que nos guste, por ejemplo en las menestras ya mezcladas vienen muchísimos guisantes, algunas judias y muy pocas alcachofas, si compramos una bolsa de guisantes, una de judias y una de alcachofas, mezclamos nosotros la proporción que más nos guste y además podemos evitar las verduras que no nos gustan, en mi caso las zanahorias, no suelo comer zanahorias guisadas, crudas si, pero cocidas no.

Cerramos la olla, encendemos el fuego y cuando asoma la primera rayita, nivel 1, bajamos el fuego al mínimo para que la verdura se cocine con la presión adecuada. Con la olla rápida es muy sencillo cocinar al vapor y tardas muy poquito tiempo, este tipo de ollas si las quieres sacar partido lo mejor es tenerlas a mano, para usarla sin tener que mover un montón de cacharros. Hay quién teniendo una olla rápida se compra una vaporera, en fin, si tienes capricho de tener un cacharro más, vale, pero no merece la pena, muchas veces acumulamos trastos por no saber utilizar lo que ya tenemos.

Como se puede observar en la foto, pasados los nueve minutos las judias están perfectamente descongeladas y hervidas, es como si hubieramos usado judias verdes frescas, al cocinarlas al vapor mantienen mejor el sabor y no pierden nutrientes. Estas judias una vez hervidas pueden acompañarse de mayonesa, o rehogarlas con aceite, yo las tomo con una vinagreta templada.

Nota: Para escribir esta entrada he utilizado información publicada en la web de La Sirena, tienda de productos congelados.

Coliflor Gratinada

Con Bechamel de Centeno, Alcaparras y Piñones

El otro día estaba comprando algunas cosillas en LIDL, cuando ví en la zona de congelados algunos productos nuevos, como las coles de bruselas y la coliflor. La coliflor, ingrediente principal de esta receta, no está mal, pero creo que tiene mejor calidad la congelada de Mercadona o la Basic de la Sirena, entre los ramilletes había alguno oscuro que deseche.

Ingredientes:

Una bolsa de Coliflor congelada
400 gr. de Leche desnatada
40 gr. de Harina de Centeno Integral
40 gr. de Aceite de Oliva
Una cucharada de Alcaparras
Una cucharada de Piñones
Lascas de Queso Parmesano
Sal
Pimienta
Nuez Moscada

Elaboración:

Vamos hacer una receta muy sencilla, la típica coliflor cocida y gratinada con bechamel pero le damos un toque especial a la bechamel, con la harina de centeno integral, las alcaparras y los piñones.

Empezamos poniendo agua a hervir en una cazuela, no llenamos la cazuela de agua porque luego al echar la coliflor puede desbordarse. Cuando el agua hierve, echamos un poquito de sal y la coliflor, directamente congelada, casi todas las marcas de coliflor congelada se cuecen en cinco o seis minutos, es mejor no pasarse de tiempo y dejarla al dente.

Mientras cocemos la coliflor vamos a preparar la bechamel. Uso el sistema de Fernando Canales, pongo la leche a hervir y en una taza mezclo la harina y el aceite, cuando la leche está caliente añado sal y nuez moscada y la mezcla de harina con aceite, en este caso harina de centeno integral y aceite de oliva virgen.

En esta foto tengo la leche caliente, con la sal y la nuez moscada, ahora añado la mezcla que aparece en la foto anterior, la harina con el aceite, lo he mezclado de forma que quede una crema. La echo en la leche y con unas varillas doy vueltas, en seguida vemos como coge consistencia, “engorda”, y tenemos una bechamel, muy fácil y super rápido.

Y cuando ya tengo la bechamel de centeno, le añado una cucharada de alcaparras para darle el toque especial a la bechamel, realmente el sabor del centeno es más fuerte que la harina de trigo blanca, asi que las alcaparras le quedan bastante bien, pero no es el sabor clásico de la bechamel, hay que probarlo, y si os gustan las cosas integrales, os gustará.

Ahora que ya tengo la coliflor hervida, la he puesto en una fuente para horno y la he cubierto con la bechamel de centeno y alcaparras. Termino la fuente echando unas lascas de parmesano y unos piñones.
Y la meto al horno para gratinar unos cinco o diez minutos, depende de la potencia del horno. Generalmente yo enciendo el grill al tiempo de echar la coliflor a hervir.

Y el resultado, no lo pondría para una cena con invitados, pero es una forma de comer verdura y me gusta la bechamel de centeno con el contraste de las alcaparras, porque realmente la coliflor no sabe a nada, verdad?

Besos y feliz finde.

Setas a la Trufa Negra

Con Trufa Negra en Conserva

Como ya he dicho en otras ocasiones, esto mejora una barbaridad con productos frescos, pero mi economía no puede permitirse una trufa negra fresca, así que tenemos que conformarnos con una trufa en conserva. La receta es un primer paso, una vez preparadas las setas con trufa negra tenemos varias opciones, usarlas tal cual como guarnición, o acompañarlas de arroz blanco, o echar un brick de nata y crear una salsa de setas trufada deliciosa para una pasta, también podemos usarlo como base de una crema de setas con aroma de trufa, es cuestión de imaginar. 

Ingredientes:
250 / 300 gr. de Setas
50 gr. de Vino Blanco
Una Cebolla
Un Ajo
Dos cucharadas de Aceite de Oliva
Un dado de Mantequilla
Una Trufa Negra

Elaboración:
Lo primero que vamos hacer es poner dos cucharadas de aceite en una sartén y pochar la cebolla cortada muy fina junto con el ajo. En la foto vemos la cebolla recién incorporada a la sartén, fijaos que no hay aceite por los lados, porque hemos echado únicamente una cucharada.

Removemos bien la cebolla para que se impregne del aceite, que ya sabemos que hemos puesto poco. El fuego lo mantenemos bajo, para que la cebolla sude y no se pegue, la podemos tapar con una tapa de agujeros, las típicas universales que no encajan. Cuando tenemos la cebolla pochada, y antes de que empiece a dorarse, incorporamos una nueva cucharada de aceite y un dado de mantequilla.

En este paso muchos pensaran suprimir el dado de mantequilla y echar un pelín más de aceite, error, si suprimimos la mantequilla el sabor no es el mismo. Una vez incorporada la mantequilla y el aceite añadimos las setas picadas groseramente.

Rehogamos, dejamos que las setas se “doren” realmente no van a llegar a dorarse, ahora depende de como nos gusten las setas, las rehogamos a fuego medio y añadimos el vino blanco. Subimos el fuego, dejamos que evapore el alcohol del vino, y añadimos la trufa bien picada junto al caldo de la conserva. Rectificamos de sal y ya tenemos el primer paso.

Ahora podemos reservar para usar como guarnición o hacer tres preparaciones diferentes: Si añadimos un brick de nata líquida, tendremos una maravillosa salsa para acompañar cualquier plato de pasta. Si añadimos un litro de caldo vegetal, tenemos una sopa trufada de setas. Si queremos una “crema” añadimos nata y caldo y trituramos.

Merece la pena probarlas porque quedan muy ricas, una muy buena opción es una salsa para la pasta, sencillamente añadimos un brick de nata en una cazuela incorporamos las setas y en dos minutos tenemos lista la salsa para acompañar, por ejemplo, unos tallarines de pasta fresca.

Repollo a la Vinagreta

Con Patata Cocida

El repollo es una comida tradicional que cada vez se consume menos, antiguamente se sabía donde comían repollo por el olor, hoy pocas veces se guisa repollo, realmente nos hemos pasado a otras verduras más suaves y sencillas, pero el repollo debería seguir siendo parte de nuestra dieta, igual que la lombarda y la coliflor. No venden repollo congelado, ni en tarro de cristal, eso dice mucho del consumo del repollo, solo lo encontramos en conserva, el chucrut.

El repollo crudo se consume fuera de nuestras fronteras, la famosa ensalada coleslaw, o las koftas indias, llevan como ingrediente principal repollo crudo, nosotros lo vamos a guisar, y lo comeremos sencillamente aliñado con una vinagreta.

Para esta receta necesitamos:

– Medio Repollo
– Una Patata hermosa
– Vinagre Suave
– Aceite de Oliva
– Media cucharadita de mostaza de Dijón
– Pimienta de molinillo
– Sal (sal normal y una sal de color, como la rosa del Himalaya o la negra de Haway)

Elaboración:

Lo primero que hacemos es cortar y lavar el repollo, el repollo es muy fácil de cortar, siempre que no intentemos separar las hojas, desechamos la primera capa si está suelta, quitamos la parte blanca y más dura del tronco, y con el repollo apollado sobre la parte plana en la tabla, vamos haciendo como especie de lonchas finas. Cuando tenemos todo el repollo “loncheado”, damos la vuelta a la tabla, y cortamos en sentido contrario, ya tenemos el repollo en trocitos.

Ahora lo echamos en un colador grande, como el que usamos para escurrir la pasta, y lo lavamos bien bajo un chorro de agua fría. Pelamos la patata, la lavamos y la dejamos entera. El repollo lavado lo metemos en la olla, en el centro colocamos la patata, echamos agua, no hace falta cubrir, con llegar a la mitad es suficiente porque el repollo soltará agua al cocinarse. No echamos nada más, ni sal, ni aceite, nada, solo repollo, patata y agua.

Lo mejor es guisarlo en olla a presión o en olla rápida, en cazuela normal tardará mucho más tiempo y nos va a oler toda la casa a repollo, podemos poner unos cascos de cebolla sobre la tapa para mitigar el olor, pero aún así, si tenemos un repollo cociendo más de media hora es complicado que no de olor.

En la Olla Rápida, cerramos la tapa, ajustamos el cierre en presión dos, encendemos el fuego, esperamos que suba la válvula, y una vez vemos los dos anillos fuera bajamos el fuego al mínimo y contamos ocho minutos. Si solo hacemos repollo, sin patata, podemos dejarlo en seis, nos quedará mucho más al dente, personalmente prefiero el repollo más cocido y ocho minutos me parece más apropiado.

Mientras cuece el repollo vamos hacer una vinagreta en una taza par aliñarlo una vez cocinado: echamos un poquito de sal normal, añadimos una parte de vinagre suave y batimos para disolver la sal en el vinagre, incorporamos dos o tres partes de aceite y media cucharadita de mostaza de Dijón y volvemos a batir, un par de vueltas al molinillo de pimienta y ya tenemos la vinagreta lista.

Una vez pasados los ocho minutos, separamos la olla del fuego y dejamos salir el vapor, abrimos la tapa del lado contrario a nosotros para que el vapor no nos vaya directamente a la cara, y dejamos caer el repollo guisado y la patata en el colador. Cogemos la patata con cuidado de no quemarnos y la cortamos en rodajas, la colocamos en el borde de un plato grande y añadimos una sal de color, como la rosa del himalaya o la negra de Haway, yo eche sal negra.

En el medio del plato ponemos el repollo, echamos un poquito de sal, removemos y añadimos la vinagreta, lo movemos como si estuviéramos aliñando una ensalada y comprobamos que este a nuestro gusto. Y ya tenemos el repollo listo para llevar a la mesa. Es una comida muy sencilla, evidentemente no es un plato de fiesta, pero está bueno, y con una pizca de sal de color le damos un toque gracioso a la patata.