Una Ensalada de Pasta

Con Zanahorias y Nueces

Un clásico del verano es la ensalada de pasta, sin ninguna duda ha desbancado a la ensalada campera y relegado a la ensalada mixta a una triste entrada de menú.  Pero la ensalada de pasta es enormemente diversa, no hay una receta base sobre la que hacer la ensalada, su único fundamento es la pasta. Y ni siquiera el tipo de pasta es el mismo en todas las ensaladas, quizá lo más habitúal sea la pasta corta, los espirales, pero tenemos lazitos, pajaritas… y hasta tulipanes o corazones, por supuesto en tres colores, con verduras, en blanco, y como no, también hay quién hace la ensalada con pasta integral.

Con esta gran variedad ¿quién se atreve a titular la entrada “Ensalada de Pasta”?, no he tenido más remedio que usar el artículo “Una”. Y es que esta es una, pero hay muchas, y muchas formas de hacerla, y se pueden echar muchas cosas o pocas. En mi receta, en esta receta concreta, hay un número determinado de cosas que acompañan a la pasta, zanahorias y nueces, para dar color, cebolleta por el sabor, apio crujiente, brotes de soja y queso feta. El aliño, una vinagreta con aceite de oliva virgen de primera presión en frío, vinagre de manzana ecológico, pimienta negra y sal maldón.

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Ingredientes para la Ensalada:

– Pasta Corta (Espirales con Verduras)
– Una Zanahoria
– Un Pepino
– Un puñadito de Nueces
– Brotes de Soja
– Queso Feta
– Media barra de Apio Verde
– Media Cebolleta

Ingredientes para el Aliño:

– Tres cucharadas de Aceite de Oliva
– Un cucharada de Vinagre de Manzana
– Media cucharadita de Sal Maldón
– Pimienta Negra recién molida

Elaboración:

Ponemos una olla con abundante agua a hervir, cuando el agua empieza a burbujear añadimos la sal y un poquito de aceite, en este caso uso girasol, realmente no es necesario usar aceite si al echar la pasta la removemos bien, pero podemos echar un poquito para evitar que se pegue la pasta. Echamos la pasta y damos unas vueltas con una cuchara de madera.

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Mientras que se hace la pasta, vamos cortando los ingredientes en daditos, la cebolla, el pepino, la zanahoria. Dejamos que la pasta cueza, podemos quitar algún minuto del tiempo de cocción que indica el paquete si la pasta es para ensalada, generalmente preparamos la ensalada con antelación, y entre el aliño y el reposo, para que la pasta quede al dente es mejor no cocerla demasiado.

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Preparamos la vinagreta, en el fondo del bol donde presentaremos la ensalada, batimos el vinagre con la sal, la pimienta y la mostaza, hasta que todo quede bien integrado. Después añadimos el aceite y volvemos a batir, rectificando y dejando el aliño a nuestro gusto. Sobre la vinagreta vamos a ir echando la zanahoria pelada y en bastoncitos, la cebolla picada, el apio en daditos, los brotes de soja y el queso feta.

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Una vez cocida la pasta, la escurrimos y la incorporamos a la ensalada, terminamos echando las nueces, picadas un poco con las manos (por supuesto, nueces peladas). Removemos con cuidado, cubrimos con film y la dejamos reposar en la nevera hasta el momento de comer.

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Esta es una ensalada sencilla, he visto ensaladas de pasta con todo tipo de aliños, con multitud de ingredientes, y todas tienen buena pinta y todas deben estar buenas, quizá sea el plato estrella del verano.

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Pasta con Setas Shiitake

Tallarines al Funghi

El otro día en el Hiber vi unas setas que me llamaron la atención, no había comprado antes Shiitake en bandejas, y la verdad es que estaban muy bien de precio, a 3,50€ los 400 gramos. Las shiitake merecen la pena, antes era difícil encontrarlas, generalmente en herbolarios y secas, pero ahora es bastante sencillo, de hecho el Hiber es un supermercado de barrio normalito, no tiene nada especial.

En alguna ocasión he leído que el ajo se come el sabor de las setas, pero no lo creo, es verdad que a mi me gusta muchísimo el ajo, y quizá oculte el sabor de las setas, las shiitake tienen un sabor bastante especial.

Ingredientes:

– 400 gr. de Seta Shiitake
– Medio paquete de Tallarines
– Dos ajos
– Un cuarto de Cebolla
– Una pizca de Tomillo
– Una pizca de Jengibre
– Aceite de Oliva Virgen
– Sal

Elaboración:

Vamos hacer la pasta como habitualmente, por una parte cocemos la pasta y por otra hacemos el acompañamiento. En esta ocasión se trata de una receta bastante sencilla, no lleva muchos ingredientes pero el sabor es estupendo. Ponemos una olla a hervir con abundante agua.

En una sartén amplia, echamos un fondo de aceite, y dos dientes de ajo laminados (los ajos se pelan antes). Junto con el aceite y los dientes de ajo, echamos una pizca de Tomillo, como media cucharadita y una pizca de jengibre en polvo, un cuarto de cucharadita. Nos quedara un aceite como si estuviera más denso, por el jengibre en polvo. Dejamos que el ajo empiece a saltar y mientras picamos en brunoisse la cebolla. Añadimos la cebolla, removemos y nos ponemos a picar las setas.

Como el agua para cocer los tallarines ya estará hirviendo, echamos un pelín de aceite de girasol, un poco de sal y la pasta, los tallarines siempre los pongo en abánico y dejo que se hundan en el agua poco a poco. Nada más hundirse los removemos y dejamos hervir. Me gusta la pasta al dente.

Nuestras setas ya estarán rehogadas y los tallarines casi al punto, entonces añadimos un cucharón del agua de cocer la pasta en la sartén de las setas, y dejamos que evapore.

Colamos la pasta, la escurrimos y la añadimos a la sartén con las setas rehogadas, un par de vueltas y a comer ¡¡ Las recetas sencillas están muy buenas, si nos acostumbramos, poco a poco, al final le coges el sabor a cualquier cosilla y no hace falta usar saborizantes, ni pastillas, ni demasiada sal. Las especias si las tostamos antes o las doramos como en este caso al principio con el aceite, dan mucho más sabor y un olor muy rico.

Ahora un tema del que todo el mundo habla ultimamente, no hago más que leer comentarios sobre la importancia de las fotos, o gente que se disculpa porque sus fotos no son muy buenas, vale, es algo que a todo el mundo le gustaría, tener unas fotos chulas, pero tampoco hay que obsesionarse con ello. De hecho, ultimamente visito algunos blogs que tienen unas fotos maravillosas pero les pasa como a las revistas de cocina, que luego las recetas muchas veces no se corresponde, en calidad, con la foto.

Rossejat

Con Fideo Cabellín

A este plato le llamo Rossejat. Tanto el Rossejat como la Fideúa son primos hermanos de la paella, un guiso humilde de pescadores y trabajadores del campo, y ambos son muy populares, pero diferentes. Si buscamos información sobre Rossejat encontramos que el nombre viene de “rossejar”, la técnica de dorar primero el arroz en el aceite antes de hervirlo en agua o caldo, no obstante si buscamos recetas no encontramos arroz sino un guiso realizado con fideo fino o cabellín, típico en Cataluña y que se finaliza en el horno, quedando los fídeos tostaditos por encima y levantados.

En cambio si buscamos por fideúa, nos vamos a Valencia, es un guiso tipo paella pero cambiando el arroz por un fideo gordo y hueco en el medio. He leído en el blog de Jaume Fabrega que “Fidaw” en árabe ibérico quería decir “crecer”, que es lo que hace la pasta cuando se cuece. La característica de la fideúa y diferencia con el rossejat, está en la técnica de elaboración: la pasta no se dora antes, sinó que se guisa con todos los ingredientes.

A mi me hacía gracia hacer la receta de Rossejat, la de los fideos finos que se levantan en el horno, y aprovechando el Caldo para Fideúa que me mandaron de Aneto, me puse con ello. He usado la mitad del brick de caldo, la otra mitad la usaré con una fideúa de fideo gordito de agujero en medio. Ahora tengo medio litro congelado, se puede congelar sin problemas, si abrimos un brick y no lo usamos todo, lo que sobra lo congelamos como el caldo natural.

Ingredientes:

– Medio litro de Caldo para Fideúa Aneto con Sofrito.
– 200 gr. de Fideo nº0 o Cabellín (el finito).
– 150/200 gr. Calamares en aritos.
– 100 gr. de Gambas peladas.
– 20 gr. Aceite de Oliva Virgen

Elaboración:

Encendemos el horno a 180º. Ponemos en un cazo el medio litro de caldo a calentar. Mientras en una paella que pueda ir al horno echamos el aceite y doramos los fídeos, hay que dorarlos hasta que están rubios. Luego incorporamos los calamares, añadimos el caldo templado y las gambas.

Metemos al horno y dejamos unos 10 minutos, se habrá absorvido todo el caldo, entonces ponemos el grill, cinco minutos más, para que se doren los fídeos y se levanten. Sacamos y dejamos reposar cinco minutos.

Si lo miramos por encima, yo pensaba que igual estaba la pasta dura, pero que va, al romperla para servir estaban los fídeos todos cocidos y por cierto con un sabor riquísimo. Hice una foto con la pasta removida para que se viera que el fideo está cocido:

Está rico el Rossejat, la próxima vez creo que lo voy a dorar un poquito más por encima, ahora que ya tengo claro que la pasta se hace perfectamente y no queda dura.

Y en unos días, mediados de septiembre. Feliz Domingo ¡¡

Casarecce Pleamar

Con Alga Wakame

Me encanta esta receta, no cuento de dónde he sacado la inspiración porque me he inventado hasta el nombre, me pareció apropiado, pensando en mejillones y algas bañados por las mareas. La verdad es que ahora es mucho más fácil comprar cosas “especiales”, hace unos años para comprar Casarecce había que dar mil vueltas, en cambio ahora resulta fácil encontrarlos, incluso en ocasiones los he visto de marca blanca en Alcampo.

Igual pasa con las algas, antes resultaba complicado encontrarlas pero últimamente son mucho más accesibles, las podemos comprar al natural, en conserva o deshidratadas. Las algas tienen un sabor a mar muy característico, a mi me gusta mezclarlas con legumbres, con arroz y con pasta. En esta ocasión he usado alga Wakame, su sabor es suave, y quizá recuerda a la textura de las espinacas, y ¿para qué comer algas? pues aparte que queda como muy moderno, es un importante aporte de minerales y vitaminas como la B12.

Ingredientes:

– 165 gr. de Casarecce
– 12 gr. de Alga Wakame Deshidratada (hidratada tendremos 120 gr.).
– 100 gr. De Mejillones al Natural (podemos usar una lata o congelados).
– Un brick pequeño de Nata ligera.
– Tres Anchoas.
– Dos Piparras, guindillas verdes picantes, las que vienen encurtidas.
– Dos Ajos.
– Un cuarto de Cebolla.
– Aceite de Oliva.

Lo primero es hidratar las algas, las dejamos en remojo en agua con una pizca de sal. Pasados diez minutos ya están listas para ser utilizadas. El agua de remojo de las algas la colamos y utilizamos para cocerlas, junto con la pasta. En los paquetes de Barilla indica la proporción de un litro de agua por 100 gr. de pasta. Vamos a cocer por un lado la pasta con las algas y por otro vamos a preparar la salsa.

 Para la Salsa Pleamar:

En una sartén con un fondo de aceite, deshacemos las tres anchoas que echamos bien picaditas. Una vez integradas en el aceite, echamos los ajos picados, cuando empieza a saltar añadimos la cebolla, dejamos pochar mientras picamos los mejillones y hacemos aritos las piparras, incorporamos mejillones y piparras a la sartén y rehogamos todo junto.

Incorporamos la nata, no echamos sal porque las anchoas aportan suficiente, lo que vamos a echar sobre la nata es un cazo del agua donde cuece la pasta con las algas, así rebajamos la salsa. Dejamos que cueza a fuego lento.

La pasta tarde en hacerse unos diez minutos, que más o menos viene a ser el tiempo de cocción de las algas. Escurrimos y mezclamos todo con la salsa.

No voy a decir que el aspecto es maravilloso, quizá podríamos triturar la salsa, pero entonces quedaría muy oscura y sin tropezones, a mi me gustan los tropezones y el aspecto rústico, asi que lo he dejado tal cual, el sabor es especial, un poco picante por las guindillas verdes y con un toque a mar.

NOTA: Aunque abramos una lata de anchoas expresamente para hacer la receta no echar más de tres porque ocultaremos el sabor de los otros ingredientes. Con las anchoas que nos han sobrado, lo mejor es no tirar el aceite de la conserva y guardarlo junto con las anchoas en un tarrito pequeño cubierto con film. Me explico, echamos el aceite de la conserva, metemos las anchoas, ponemos film por encima de forma que quede cubierto y no entre aire, y luego tapamos el botecito, por muy pequeño que sea el bote siempre va a quedar mucho espacio hasta la tapa, y el aire es lo que estropea los alimentos, por eso si ponemos film pegado al producto nos aguanta más tiempo, aunque no las tendría más de una semana.

Más recetas con Algas publicadas en el Blog:

Alubias Verdinas con Algas Nori
Arroz con Alga Espaghetti de Mar
Atún Rojo con Tallarines de Nori
Caldo Vegetal
Cocido Vegetariano
Lentejas Estofadas con Alga Kombu
Elaboración de Seitán con Thermomix
Potaje de Garbanzos

Y ya estamos en septiembre, el tiempo pasa volando ¡¡

Espirales con Verduritas

A las Mil Especias y Salsa de Soja

En un libro de cocina oriental encontre la idea de echar todas las especias en la sartén para tostarlas antes de empezar a cocinar, lo hago a veces, las echo en un fondo de aceite al inicio de la receta, da un olor estupendo y el sabor se potencia, pero en esta ocasión me he cargado un poco el sabor con la salsa de soja, bueno, no es que estuviera malo, los espirales estaban riquísimos y muy sabrosos, pero la salsa de soja a mi me da la impresión que enmascara todo lo demás.

Ingredientes (en orden de uso):
Un fondo de Aceite de Oliva
Una pizca de Cominos en Grano
Dos Clavos de Especia
Una Cayena
Un Cardamono
Una pizca de Oregano
Una pizca de Tomillo
Una pizca de Jengibre Molido
Una pizca de Curcuma
Un Ajo muy picadito
Media Cebolla en Brunoisse
Un trozo de blanco de Puerro en aritos
Un trozo de Apio picado pequeñito
Media Zanahoria en bastoncitos
Medio Pimiento Verde en bastoncitos
Brotes de Soja (mejor naturales, sino una lata)
Un chorrito de Salsa de Soja
Espirales de Pasta (y lo necesario para su cocción)

Elaboración:

Por una lado cocemos la pasta.

Por otra parte ponemos al fuego una sarten o wok, echamos el aceite y todas las especias, empieza a oler genial y añadimos el ajo y toda la verdura, excepto los brotes de soja, sofreimos y cuando empieza a ablandar incorporamos los brotes de soja y el chorrito de salsa de soja, sal pimentamos e incorporamos dos cacitos del agua donde cuece la pasta.

Cuando la pasta está al dente la escurrimos y rehogamos con toda la verdura, ya está.

¿Y las fotos? no tengo fotos, pero no quería olvidarme de esta receta porque me ha gustado, la repetiré algún día y haré fotos. Además estamos en agosto y tengo tiempo para escribir.

Macarrones y Piñones II

Con Berenjena

Me ha dado por los macarrones, hay una enorme variedad de pasta corta pero he decidido reducir mi selección a dos tipos: macarrones y espirales, y eso que dentro de los macarrones hay diversas variedades, diferentes tamaños, con colores, con estrias, más gordos, más finos… pero compro los básicos, macarrones blancos. Es un sistema de ahorro que he instaurado en la cocina, si lo habitúal son los macarrones blancos cuando tenga que hacer una comida especial compro unos con estrias y de colores y ¡¡ menuda fiesta ¡¡, estoy hasta las narices de la crisis, por cierto.

Sencillos macarrones acompañados de una berenjena y mogollón de orégano, han quedado ricos. Mi idea era hacer una versión de la receta de morcilla de verano acompañandola de pasta, la clásica del thermomix de berenjena cocinada que toma un ligero sabor a morcilla. Al hacerla sin thermomix y con mucho menos tiempo de cocción el sabor a morcilla no se aprecia, pero está bueno. Es una nueva versión de los Macarrones y Piñones, la segunda parte con los mismos protagonistas: pasta, piñones y verdura, ideal para dietas aunque haya quién crea que la pasta engorda, nada más lejos de la realidad, engorda si haces macarrones con chorizo o espaghettis con bacon y nata, pero pasta y verdura a mediodía sienta genial, y mejor si usas pasta integral.



Ingredientes:

250 gr. de Macarrones

50 gr. de Piñones

Una Berenjena

Media Cebolla

Una cucharada colmada de Oregano

Pimienta Negra

Aceite de Oliva

Sal

Elaboración:

Por una parte cocemos la pasta, en abundante agua, y cuidadito con esperar a que hierva muy fuerte para echar la sal, por algún tipo de reacción que no me había ocurrido antes se desbordo el agua, es verdad que cuando hierve y echas la sal parece que hierve más y luego baja, pero hasta ahora jamás se había desbordado. En fin, tendré más cuidado en futuras ocasiones. Tenemos los macarrones cociendo en la olla y al lado el escurridor con la berenjena ya cortada para que pierda agua.



Echamos el fondo de aceite y los piñones, hay que esperar a que los piñones se doren un poco porque dan un olor y un sabor muy bueno, añadimos la cebolla y empezamos el sofrito.



Cuando incorporamos la berenjena, tapamos para que sude e incorporamos el mogollón de oregano, la sal y la pimienta. Un cacito del agua de hervir la pasta y a cocinarse.



Cuando están los macarrones los escurrimos, los incorporamos a la sartén donde está cocinándose la berenjena, damos unas vueltas y a comer.



Por cierto la receta de Morcilla de Verano en terrormix:

MORCILLA DE VERANO THERMOMIX

INGREDIENTES

70 gr. de Aceite de Oliva

400 gr. de Berenjenas

200 gr. de Cebolletas o Cebolla

40 gr. de Piñones

3 cucharadas colmadas de: Orégano, Pimienta negra molida y Sal

PREPARACIÓN

Lavar las berenjenas y sin pelar cortarlas en sentido vertical, partir en trozos y poner en el vaso y trocear 4 segundos, velocidad 3 1/2. Reservar.

Hacer lo mismo con las cebollas. Reservar.

Poner la mariposa y echar todos los ingredientes en el vaso y programar 25 minutos, Varoma, velocidad 1. Pasados 5 minutos, para la máquina, abrir con cuidado (quema) y bajar con la espátula lo que esté en las paredes. Repetir esto 2 ó 3 veces.

Cuando termine, volcar todo en el cestillo, para escurrir el aceite. Servir tal cual o rellenar pimientos de piquillo con este mezcla. También se pueden hacer paquetitos con pasta brick y hornearlos.

Es curioso, porque sabe a morcilla.

Macarrones y Piñones

Con Espinacas y Tomate a lo Rústico


¿Por dónde empiezo?, quiero contar varias cosas:
* Que he utilizado pasta ecológica pero no veo los efectos saludables o medio ambientales a corto plazo y cada vez tengo más dudas con el tema de los ecológicos.
* Que la receta es muy sencilla pero me encanta la pasta con verduras, es una receta del tipo Espaghettis con Calabacín, o Macarrones con Berenjena.
* Que el tomate entero de lata es genial si tiras todo el líquido y lo manejas como tomate natural maduro.
* Que las espinacas congeladas supuestamente compras 400/500gr. pero se olvidan de especificar “peso congelado”, si las descongelas y escurres el líquido te quedan 240gr. de espinacas “peso escurrido”.
* Que me gusta el ambiente cocinero internaútico en agosto.

Ingredientes:
250 gr. de Macarrones
Una bolsa de Espinacas congeladas de “400/500 gramos”
Una lata pequeña de Tomate Natural Entero Pelado
50 gr. de Piñones
50 gr. de Cebolla
50 gr. de Puerro
Dos o Tres Ajos
Una pizca de Oregano
Una pizca de Tomillo
Sal y Pimienta
Aceite de Oliva


Elaboración:
Para la Cocción de la Pasta:
Necesitamos una olla con abundante agua, cuando empieza a burbujear echamos la sal, no antes, porque la sal hace que el agua hierva más tarde, también echo un pelín de aceite de girasol, no siempre es necesario pero lo echo por si las moscas, no vaya a pegarse la pasta que ultimamente uso marcas diferentes y ya no tengo claro cuál se puede hacer sin nada de aceite. Podríamos echar oliva, pero para estas cosas uso girasol. Cuando hierve fuerte echo la pasta, doy unas vueltas con una cuchara de madera y generalmente no tengo en cuenta el tiempo de cocción que indica el paquete, me gusta al dente, asi que voy mirando y dando unas vueltas, vigilando la cocción.

Para el acompañamiento con el que mezclaremos la pasta:
Ponemos un fondo de aceite en una sartén ancha, sofreimos los ajos picados, cuando empiezan a saltar añadimos el puerro y la cebolla en brunoisse, rehogamos e incorporamos los piñones, unas vueltas y añadimos las espinacas bien escurridas.


Vamos rehogando mientras preparamos el tomate. Lo escurrimos bien del líquido y con las manos lo hacemos trozos, nada de cuchillo, leí por algún sitio que al cortar las cosas con las manos conservan mejor el sabor, el tomate de lata no es lo mismo que el natural, pero mola cortarlo con las manos, a lo rústico.


Incorporamos el tomate a la sartén y bajamos el fuego. Dejamos que se vaya haciendo el acompañamiento, a fuego medio, mientras cuece la pasta. Cuando ya casi la pasta está cocida, echar un cacito del agua de cocción sobre el rehogado, queda muy bien, se integra todo aunque no llege a ser una salsa.


Una vez cocida la pasta, la escurrimos en un colador y la mezclamos con el rehogado en la misma sartén, damos unas vueltas y aliñamos con un pelín de aceite en crudo. A mi me gusta. Evidentemente no son macarrones con tomate al uso, es una pasta quizá más sencillona, con un sabor suave, un plato de diario.


Y ya es jueves 4 de agosto, como siga pasando el tiempo tan rápido en unos días nos vemos en septiembre. FeLiZ VeRaNo.

Espárragos Verdes en Ensalada de Pasta

Ingredientes:
150gr. de Espirales Integrales
Un manojo de Espárragos Verdes
Una cucharada de Pasas
Una cucharada de Piñones
Un cuarto de cebolla (opcional)

Para la vinagreta:
Sal
Vinagre de Modena
Vinagre de Manzana
Una cucharadita de Mostaza de Dijón
Aceite de Oliva Virgen
Pimienta

Un manojo de espárragos verdes y una ensalada de pasta, algo sencillo y muy rico. Lo espárragos verdes tienen su aquel, porque los ves, te gustan, los compras y luego no sabes para qué usarlos, pero son tan monos y verdes, que da gusto comprarlos.

Hay un truco para los espárragos, partirlos a su aire, si coges un espárrago y lo sujetas con ambas manos, haciendo un poco de presión se partirá por donde quiera, pues la parte de abajo es la parte dura que usamos de manera secundaria y la parte de la punta la parte tierna. Si pruebas a intentar forzarlos para que se partan más abajo o más arriba no les da la gana, ellos se parten por donde quieren, y los hay muy delgados que se parten muy arriba y muy gordos que se parten más abajo, y es que los espárragos son muy suyos.

Para que no tengamos remordimiento de tirar la parte de abajo, la usamos para un caldo o una crema, yo suelo echar una cebolla, zanahoria, ajo y unas cuantas especias y con ello algo un caldo ligero de verduras, que me sirve de fondo para, por ejemplo, un risotto.

La ensalada, osea la receta, cocemos la pasta integral en agua con sal y refrescamos, mejor dejarla al dente.

En el cuenco donde vamos a servirla echamos la sal y el vinagre de modena y manzana, removemos bien, una vez tenemos la sal diluida en el vinagre, añadimos la cucharadita de mostaza de Dijon, volvemos a remover e incorporamos el aceite, echamos un pelín de pimienta y probamos, si está a nuestro gusto, OK.

Echamos sobre la vinagreta las pasas, los piñones y la cebolla, en esta ensalada la cebolla es opcional, no pasa nada si no nos apetece echar cebolla, está igual de rica.

Los espárragos los hemos cortado a trocitos, dejando más grande la parte de las puntas, una vez cocida la pasta, cambiamos el agua y cocemos un momento los espárragos, poco tiempo, con tres minutos suficiente y refrescamos rápido en agua fría para parar la cocción y que queden verdes.

Mezclamos la pasta y los espárragos con la vinagreta, las pasas y lo piñones y ya tenemos una estupenda ensalada de pasta.

Por cierto, la pasta era integral ecológica, que tienen en oferta en alcampo la pasta ecológica de su marca propia a un euro, no está mal, y para ser ecológica no es cara.

Feliz día.

Espaghetti con Gambas y Rúcula

… casi mejor: Bavette con Rúcula y Gambón

Jamie Oliver o te gusta o le odias, todavía no conozco a nadie que le resulte indiferente. A mi me gusta. Tengo varios de sus libros y suelo buscar por youtube sus recetas, lamentablemente no tengo tele de pago y no puedo verle en Canal Cocina.

He hecho una receta del libro “La Cocina Italiana de Jamie Oliver”, cuando la leí me sorprendió ¿rúcula?, ¿en una salsa caliente?. A mi la rúcula mencanta, pero solo la uso como base para el carpaccio o un buen paté, a veces también con algún queso. Tiene un sabor entre fuerte y picante, muy verde o muy hierba, según quieras verlo, me gusta.

Ingrediente:


Medio paquete de pasta larga (use Bavette de Barilla)
300gr. de Gambón
Un puñado de Rúcula, unos 50gr.
Un chorrito de vino blanco
Una taza de tomate tamizado
2 cayenas
4 dientes de Ajo
La ralladura y el zumo de medio limón
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal y Pimienta negra recién molida

Lo primero es limpiar los gambones, con las pieles y las cabezas haré un fumet para utilizar en otra ocasión.

Ponemos a hervir la pasta en abundante agua con sal, siempre echo un poquito de aceite de girasol, la verdad es que barilla no suele pegarse, pero por si acaso.

En una sartén amplia pongo un fondo de aceite y los ajos laminados con la guindila, cuando empieza a saltar el ajo echo los cuerpos de las gambas, en cuanto cambian de color añado el vino blanco y el tomate, salpimento, dejo que sofría un poquito e incorporo la mitad de la rúcula cortada con las manos.


Cuando la pasta está casi lista, echamos un cacito del agua de cocción en la salsa. Escurrimos la pasta. Miramos que tal va la salsa, rectificamos de sal y pimienta. Incorporamos la pasta escurrida a la sartén de la salsa y añadimos el zumo del medio limón junto con el resto de la rúcula.


Ya solo nos queda emplatar y decorar con la ralladura de limón.


Y la verdad es que la receta a mi me parecía rara de narices, pero está riquísima.

Si queréis leer la receta con las explicaciones de Jamie Oliver está en la página 116 de su libro “La Cocina Italiana”, a mi me ha dado varias ideas, por ejemplo usar espinacas sin cocer o canónigos en ensalada de pasta.

Feliz domingo y ánimo que el lunes es solo el comienzo de una maravillosa semana que seguramente terminará con un divino viernes.

Lasaña de Espinacas con Atún


La lasaña es como la tortilla de patatas, hay mil maneras de hacerla, todas están buenas y a cada uno le gusta de un tipo. A mi me gusta con la salsa justa y la pasta al dente, con el relleno en trozos, hay quien las hace con muuuucha bechamel y otras tipo mazacote de capas y engrudo. En definitiva, cada lasaña es una vida, y el relleno un tema aparte.

Ingredientes
Para el montaje de la Lasáña:
8 Placas de Lasaña Dececco
225gr. de Espinacas Congeladas (un bloque)
Un ajo
Una cucharada de Nueces
Una cucharada de Pasas
Una cucharada de Piñones
Dos latas de atún al natural
Aceite de Oliva

Para la Salsa:
25gr. de Mantequilla
25gr. de Harina
Agua de cocer las espinacas más leche desnatada hata completar 250gr.
Nuez moscada
Sal y Pimienta
Queso rallado para gratinar.

Las placas de lasaña, las mejores, las caseras, pero no suelo hacer pasta fresca amenudo, y puestos a comprar pasta seca, son muy buenas las Dececco, y de paso te das un capricho y paseas un rato por el Club del Gourmet de El Corte Inglés.

Las he usado sin cocer, pero al usar poca salsa, prefiero cocerlas cuatro minutos, no se cuecen totalmente pero se ablandan, paro la cocción con agua fría y dejo en un paño de cocina bien estiradas.

El bloque de espinacas, congelado, lo pongo en un pyrex con un dedo de agua y lo meto al microondas, unos cinco minutos, miramos que tal va y, si es necesario, lo dejamos otros dos minutos más. Una vez descongelado, escurrimos sin tirar el líquido verde que vamos a usar para la salsa.

Las espinacas las rehogamos en un fondo de aceite con el ajo picado, las nueces, las pasas y los piñones.

Preparamos la veloutte, ponemos la mantequilla en la sarten, doramos la harina, y vamos echando el líquido de cocer las espinacas mezclado con un poco de leche hasta completar la cantidad (250gr.). Salpimentamos y añadimos una pizca de nuez moscada. La salsa está cuando al moverla vemos que se separa de la sartén.

Ahora vamos a montarla, utilizo un pyrex rectangular, podemos echar mantequilla en el fondo, yo he preferido vaporizarlo con el spray de aceite. Pongo dos placas, la mitad de las espinacas rehogadas y un poquito de salsa, cubro con dos placas más, coloco el atún al natural bien escurrido (podemos usar atún en aceite, pero esta es una lasaña casi light) un poquito de salsa y dos placas más, ponemos el resto de las espinacas y las última placas.

Sobre las últimas dos placas, echamos toda la salsa restante, cubrimos y si vamos a comerla en el momento, añadimos el queso rallado, si la vamos a reservar, guardamos sin queso.

Precalentamos el horno a 200º, al menos 10 minutos, bajamos a 180º y metemos la lasaña cubierta de queso rallado, dejamos unos quince minutos, calor arriba y abajo, y si es necesario gratinamos.

A mi la lasaña me gusta así, pero si alguien viniera a comer a casa no me arriesgaría, la prepararía con la pasta más cocida y muchísima más salsa.

Otras Recetas de Lasaña:
Lasaña de Fiesta
Lasaña de Espinacas con Thermomix
Lasaña de Espinacas al Microondas ¡¡video receta¡¡